Autor: Aleksey Kuzin, Head of Ecology and Technosphere Safety Division — BMZ
La cultura de seguridad no es solo un conjunto de reglas y normativas, es la actitud consciente de cada persona hacia su propia seguridad y la de los demás. Son nuestras normas, las que seguimos cada día en cada acción, definiendo nuestro nivel de preparación ante diversas situaciones.
Es importante entender que la cultura de seguridad comienza con nosotros mismos. Evaluar la cultura de seguridad siempre es interesante. No es solo una prueba de conocimiento de instrucciones, sino más bien un análisis consciente de cuánto respetamos las normas de seguridad en nuestra vida cotidiana.
Aquí tienes algunas preguntas para autoevaluarte:
- ¿Tienes un extintor en casa?
- ¿Lees las instrucciones de los electrodomésticos?
- ¿En tu botiquín casero no hay medicamentos caducados?
- ¿Conoces tu grupo sanguíneo?
- ¿Utilizas equipo de protección individual al trabajar con productos químicos domésticos?
- ¿Cruzas la calle solo con el semáforo en verde, incluso si no hay coches?
- ¿Desechas las pilas únicamente en contenedores especiales?
- ¿Sabes cómo realizar la reanimación cardiopulmonar (cuántas insuflaciones y compresiones)?
- ¿Utilizas el cinturón de seguridad en el coche cuando vas en el asiento trasero?
- ¿Compruebas la fecha de caducidad de los productos antes de comprarlos?
- ¿Caminas siempre por las aceras y no tomas atajos?
- ¿Recuerdas siempre que has cerrado la puerta y no tienes la sensación de haberte "dejado la plancha encendida"?
- ¿Te lavas las manos siempre antes de comer?
- ¿Recuerdas los números de los servicios de emergencia?
- ¿Te sujetas a la barandilla al subir las escaleras?
¿A cuántas preguntas has respondido afirmativamente?