El Año Nuevo irrumpió en nuestras vidas, como de costumbre, de forma esperada. Y esta vez, una vez más, cambió rápidamente nuestras vidas y nuestra rutina laboral. Afortunadamente, los cambios no afectaron nuestra salud, como ocurrió a principios de 2020. Sin embargo, el 2021 impactó los cimientos profundos del sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo.
Considero que los cambios que estamos presenciando pueden situar a Rusia al mismo nivel que los países europeos en materia de gestión de la seguridad industrial. ¡Y Rusia está lista para tales cambios!
¡La idea principal que sustenta estos cambios es la evaluación de riesgos! Este enfoque nos obliga a pensar, rompe estereotipos, descorre las densas cortinas de nuestra conciencia y amplía sus horizontes. Cuanto mejor se evalúen los riesgos, más seguras serán las condiciones de trabajo, el puesto laboral y el comportamiento del empleado. Al mismo tiempo, la responsabilidad personal recae en cada participante de la evaluación de riesgos. Dado que la evaluación de riesgos es un proceso multinivel, cada nivel de gestión empresarial, desde el operario en el taller hasta el director general, tiene la capacidad de influir en la seguridad.
Estoy convencida de que, en un par de años, la pregunta: «¿Cómo podíamos vivir sin esto?» estará en boca de todos los participantes de este apasionante proceso de evaluación de riesgos, y la frase «la evaluación de riesgos manda» se convertirá en un lema popular.