La ropa de trabajo, al cumplir con la función de proteger a los trabajadores frente a factores de riesgo laborales peligrosos y nocivos, es también un elemento clave para proyectar la imagen de la empresa. Su uso permite fortalecer la identidad corporativa, captar la atención y generar respeto y confianza.
Al demostrar su pertenencia a un mismo equipo, los empleados trabajan de forma más cohesionada, lo que aumenta el reconocimiento de la marca y mejora la reputación de la compañía. La ropa de trabajo es un indicador de un enfoque sistémico. Si cuenta con un diseño corporativo, materiales de calidad y el trabajo de un diseñador, es señal de una empresa sólida, exitosa y en constante evolución.
En RZD, la actualización de la ropa y el calzado de trabajo se realiza de manera continua, basándose en estudios de mercado, controles de calidad y la retroalimentación de los empleados tras su uso.
Durante el periodo 2020-2021, se rediseñaron íntegramente las especificaciones técnicas de la ropa y el calzado de trabajo. La nueva colección incluye 65 modelos de calzado especial, de los cuales 32 son para mujeres. Se ha ampliado notablemente la línea femenina: de los 41 modelos de ropa de trabajo, 16 han sido diseñados específicamente para mujeres.
Los conjuntos de verano incorporan camiseta y gorra fabricadas con materiales fluorescentes. Los conjuntos de invierno incluyen un chaleco térmico que puede utilizarse como prenda independiente junto con la ropa de entretiempo o de verano.
Para mejorar la ergonomía, se han ajustado las medidas de los patrones y, en la ropa de verano, se ha optimizado la densidad de los tejidos. Con el fin de aumentar la visibilidad, se han modificado los colores de los modelos y se han añadido materiales fluorescentes y retrorreflectantes.
Con el objetivo de garantizar la seguridad de los trabajadores, se ha desarrollado por primera vez ropa de alta visibilidad. En esta colección se han empleado materiales nuevos de alta tecnología.
RZD ha realizado un seguimiento tanto de la ropa y el calzado de invierno como de verano, revelando una tendencia constante de mejora en la percepción de calidad y confort de los EPP por parte del personal. El 75% de los trabajadores calificó la ropa de verano como "excelente" o "buena", cifra que asciende al 79% en el caso de las prendas de invierno.