El efecto del queso suizo (modelo del queso suizo, modelo de barreras) es un concepto de gestión de riesgos que explica cómo surgen los accidentes y siniestros laborales. El modelo demuestra claramente que las catástrofes rara vez ocurren debido a un único error: por lo general, un evento no deseado es el resultado de una cadena de coincidencias, la superposición de varios puntos débiles en diferentes sistemas de protección.
Historia y esencia del modelo
El concepto fue propuesto por el psicólogo británico James T. Reason en 1990 (detallado en el libro Human Error, 1991). La metáfora es sencilla: imagine varias rebanadas de queso suizo apiladas unas sobre otras. Cada rebanada tiene agujeros (vulnerabilidades). Mientras los agujeros no se alineen, la amenaza se "atasca" en las capas. Pero si los agujeros coinciden verticalmente, el peligro atraviesa todas las barreras y se produce un accidente.
Cómo funciona en la seguridad industrial
En el sistema de seguridad industrial, cada "rebanada de queso" representa un nivel de protección:
Soluciones de diseño
Medios técnicos de protección
Medidas organizativas
Capacitación y competencias del personal
Equipos de protección personal (EPP)
Por qué el modelo es eficaz
Principio clave: ninguna barrera es perfecta. Cada capa de protección tiene puntos débiles ("agujeros"), pero si las capas son independientes y diversas, la coincidencia de todas las vulnerabilidades se vuelve improbable. El objetivo del sistema HSE es minimizar el tamaño y la cantidad de "agujeros", así como evitar que se alineen.
Aplicación práctica
Para reducir los riesgos, se utiliza:
El efecto del queso suizo nos recuerda que la seguridad no es una medida aislada, sino un sistema de barreras interconectadas. Incluso si una capa de protección falla, otras pueden detener la amenaza. Lo principal es analizar constantemente las vulnerabilidades, mejorar los procesos e involucrar al personal en la cultura de seguridad.