Ante usted hay una pila de documentos tan gruesa como una guía telefónica. «Realizar exámenes médicos periódicos para controlar la salud, identificar signos tempranos de enfermedades profesionales y contraindicaciones generales para trabajar con factores nocivos, así como someterse a exámenes no programados según las instrucciones del empleador».
¿Qué tan rápido olvidará lo que acaba de leer? ¿Ya en la segunda o tercera frase similar?
Bienvenido al mundo de la seguridad industrial y la salud ocupacional (HSE), donde las reglas que salvan vidas a menudo adormecen las mentes. Pero, ¿y si le dijera que todo esto se puede hacer interesante?
Por qué la HSE es aburrida
Seamos honestos: nadie se despierta por la mañana pensando: «¡Genial, hoy voy a leer un manual de seguridad laboral!». El problema no es el fondo (las instrucciones son importantes y necesarias), sino la forma de presentación.
Lo primero es el lenguaje burocrático, ese lenguaje seco y muerto, lleno de frases engorrosas y voz pasiva.
Texto estándar: «En cumplimiento de los requisitos normativos establecidos en materia de seguridad laboral y prevención de riesgos, queda terminantemente prohibido introducir los dedos o cualquier otra extremidad en el área funcional de la maquinaria de molienda cárnica, a fin de evitar consecuencias de extrema gravedad, tales como traumatismos tisulares irreversibles o la pérdida de integridad anatómica, factores que podrían derivar en una incapacidad laboral permanente».
Texto vivo: «¡No metas los dedos en la picadora o te quedarás sin ellos!»
Las investigaciones muestran que el estilo formal reduce el compromiso de los empleados con la capacitación en un 40 – 50%, porque el cerebro simplemente se desconecta ante el exceso de abstracciones.
Lo segundo es la cantidad excesiva de documentos e informes. Tenemos tantos documentos, instrucciones y reglamentos diferentes que esto crea en los trabajadores la sensación de que la HSE es un papeleo formal interminable, desconectado de la vida real. Los empleados simplemente se pierden en una enorme cantidad de papeles aburridos, dejan de tomarlos en serio y esto conduce al desprecio por las reglas.
Y finalmente, las prohibiciones constantes. «No hagas esto, no toques aquello». ¿A quién le gusta escuchar constantemente lo que no se puede hacer? Los expertos de la OSHA (Administración de Seguridad y Salud Ocupacional del Departamento de Trabajo de EE. UU.) señalan que el enfoque negativo en los riesgos causa «fatiga de reglas»: los empleados comienzan a ignorarlas. La OSHA subraya: la sobrecarga de reglas sin un refuerzo positivo aumenta el estrés y reduce la productividad. ¡Pero no todo está perdido!
Un nuevo formato de comunicación
Una de las herramientas más potentes es la visualización. Observe cómo consumimos contenido hoy en día. La mayor parte son imágenes y videos cortos. Agradezcamos a las redes sociales. Si hay texto, debe ser corto y atractivo. Hoy en día es raro que alguien lea artículos largos (dijo el autor tras escribir un artículo de 3 páginas), a menos que sea algo útil y valioso para el lector.
Las investigaciones modernas muestran que el cerebro humano procesa datos visuales un 60% más rápido que el texto. Además, según la teoría de la codificación dual de Allan Paivio, el cerebro procesa la información a través de dos sistemas interconectados: el verbal y el de imágenes. Las imágenes visuales permiten asimilar mejor la información que llega a través del habla. Este es uno de los secretos de por qué los videos cortos son tan populares.
En cuanto a la infografía, ayuda a comprender cosas complejas y estructurales. Por ejemplo, el funcionamiento de un dispositivo o el algoritmo de acciones en caso de accidente o primeros auxilios. El texto ordinario ya no funciona aquí. Es aburrido y requiere demasiado esfuerzo y tiempo para entender el tema. En el mundo moderno, esto es un lujo inasequible.
Por lo tanto, el futuro pertenece a los nuevos formatos de comunicación. Cree reseñas breves en video, entrevistas con empleados donde compartan consejos prácticos, y haga que las publicaciones de texto sean cortas y vayan acompañadas de imágenes. En el próximo artículo les contaré cómo hacer que el contenido sea lo más viral posible.
Involucre a los empleados
El nuevo formato de comunicación es solo una parte de la estrategia. El verdadero éxito se logra cuando la empresa involucra a los empleados en la agenda, convirtiéndolos en participantes activos. ¿Cómo hacerlo? Conviértalos en los héroes de sus videos. Deje que un empleado de base explique por qué es importante usar gafas de seguridad, en lugar de un oficial de HSE. Así hay más posibilidades de que los demás escuchen esta regla y la sigan.
Pero lo mejor es dar a los empleados la oportunidad de compartir su propio contenido. En la comunidad profesional, esto se llama UGC (User-generated content, contenido generado por el usuario). Permita que los empleados compartan con sus colegas su video o artículo. De esta manera, resolverá varias tareas a la vez:
El tema es elegido por los propios empleados: esto asegura la relevancia, como en el caso de un video sobre los riesgos cotidianos en el almacén.
Los trabajadores hablan de seguridad a los trabajadores: esto aumenta la confianza y el compromiso.
Los creadores de contenido atraerán a colegas y amigos para que lo vean, lo califiquen y lo compartan. ¡A todos les encanta la atención!
Las investigaciones confirman: las empresas con un alto compromiso de los empleados en seguridad reducen los incidentes en un 52%, y el UGC refuerza este efecto a través de historias personales. El compromiso a través del UGC transforma el cumplimiento pasivo en una cultura activa.
Cuando los empleados se convierten en coautores de un entorno seguro, y las reglas complejas se transforman en imágenes vibrantes e historias comprensibles, la seguridad deja de ser una carga. Se convierte en parte de la cultura corporativa, donde todos entienden: «No sigo las reglas porque deba hacerlo, sino porque quiero, por mí y por mis colegas». ¡Utilice la visualización, involucre al equipo, añada creatividad y la HSE no solo salvará vidas, sino que también inspirará!