Autores:
Vladislav Shustov, GUP "Mosgortrans"
Daria Kitaeva, GUP "Mosgortrans"
La urbanización de las ciudades avanza a pasos agigantados en nuestros días. La proporción de la población urbana a principios del siglo XX era del 13 %, en 2007 aumentó al 50 % y en 2020 ya había alcanzado el 56,2 %. La población sigue creciendo. El 15 de noviembre de 2022, la población mundial superó los 8 mil millones de personas.
La construcción experimenta hoy en día un rápido crecimiento. Las tecnologías modernas de planificación urbana permiten erigir edificios de gran altura en muy poco tiempo. Sin embargo, a menudo la creación de nuevos espacios causa daños al medio ambiente.
En la actualidad, es necesario abordar el proceso de urbanización de manera más racional, no solo tomando elementos de la naturaleza, sino también sabiendo cómo reconstruir el espacio existente, restaurando los componentes naturales.
El diseño ecológico es un enfoque de la planificación urbana que tiene en cuenta los aspectos medioambientales. Está destinado a satisfacer las necesidades de los residentes respetando los requisitos ecológicos. Su objetivo es acercar a las personas a la naturaleza, preservando al mismo tiempo la integridad del medio ambiente. El diseño ecológico incluye la arquitectura, la infraestructura y las zonas de recreo ecológicas.
La arquitectura ecológica debe estar en armonía con la naturaleza y el ser humano, ser estilísticamente diversa, crear condiciones para el uso racional de los recursos, etc.
La construcción de ecociudades comienza, ante todo, con una construcción de alta calidad. Existen estándares de construcción ecológica como el británico BREEAM, el estadounidense LEED y el alemán DGNB. Cada uno de estos sistemas de calificación tiene en cuenta el lugar de construcción, los materiales utilizados, su método de eliminación, la eficiencia en el uso de los recursos, la seguridad y el confort dentro del edificio, así como la facilidad de uso.
La obtención de certificados de construcción ecológica influye positivamente en la economía y el desarrollo científico, mejora el nivel de vida de las personas y tiene un impacto favorable en la calidad del medio ambiente.
La infraestructura ecológica es una parte integral del diseño ecológico de las ciudades. La mitad de una ecociudad debería destinarse a zonas naturales e instalaciones de infraestructura que se combinen armoniosamente entre sí. La infraestructura ecológica implica la disponibilidad de bienes públicos, como escuelas, hospitales, tiendas y otras instituciones. Todos ellos deben ser accesibles mediante transporte público, medios de transporte alternativos (por ejemplo, patinetes, bicicletas, etc.) o a poca distancia a pie. También es necesario cumplir con la condición de proximidad de las personas a las zonas naturales. Además, es importante crear un sistema conveniente para la eliminación de residuos domésticos. Asimismo, es fundamental la ausencia de factores que afecten la salud humana, como la contaminación del aire, que afecta negativamente las vías respiratorias; la contaminación lumínica, que altera los ritmos biológicos; y la contaminación acústica, que tiene un gran impacto en la psique humana.
Las zonas de recreo en las ciudades son tan importantes como los aspectos anteriores. Pueden ser parques acondicionados, bosques o zonas costeras. La vida en una ciudad moderna urbanizada es, por supuesto, cómoda, pero durante muchos millones de años el ser humano ha crecido en un hábitat natural. Las personas necesitan descansar del ajetreo de la ciudad, pero no siempre tienen el tiempo o la oportunidad de viajar lejos o al extranjero para escapar del ruido urbano. Por lo tanto, es necesario crear zonas de recreo dentro de la ciudad, donde se den las condiciones que permitan a las personas relajarse y desconectar de la eterna carrera contra el tiempo.
Ejemplos de diseño ecológico en las ciudades.
Una cárcel de mujeres en Berlín convertida en hotel.
En Berlín existía un edificio abandonado que durante varios siglos se utilizó para diversos fines, pero que en los últimos años se había convertido simplemente en una cárcel de mujeres. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió graves daños, pero ahora ha sido restaurado y transformado en un hotel familiar.
El nuevo edificio cuenta con restaurante, galería, sala con chimenea, bar, biblioteca, centro de spa y gimnasio. En el interior del hotel hay muchas plantas. En la azotea hay una terraza. Las ventanas de las habitaciones se ampliaron hacia abajo, pero se conservaron las rejas.
La transformación de la cárcel de mujeres en un hotel es un excelente ejemplo de reurbanización. Un antiguo edificio en desuso en una zona exclusiva de Berlín ha encontrado un uso digno en el mundo moderno.
Un barrio residencial cerca de Copenhague construido con materiales reciclados
Ørestad Syd es una nueva zona de desarrollo en Copenhague. En el proceso de urbanización, a menudo se demuelen casas rurales abandonadas, lo que provoca la pérdida de una gran cantidad de materiales. En el complejo residencial Resource Rows, se utilizan residuos de demolición durante la construcción, lo que en 50 años reduce la huella de carbono a nivel del edificio en un 29 % y ahorra 463 toneladas de residuos, según la evaluación del ciclo de vida (LCA).
Los materiales reciclados incluyen ladrillos de fachada y aluminio, suelos interiores, madera exterior para terrazas, cubiertas y tejados, incluyendo las ventanas.
El futuro de las ecociudades
Ventajas de la construcción de ciudades verdes
El diseño de ciudades sostenibles apenas está ganando impulso en la actualidad. Es importante desarrollar esta área para mejorar el nivel de vida de la población y proteger el medio ambiente. Esto también conducirá al crecimiento económico en el futuro.