Autor: Ilya Zabugin, Deputy Managing Director for HSE — Pokrovsky Mine
En cualquier empresa industrial existen múltiples herramientas que ayudan a mitigar los riesgos: estándares, normativas, sistemas de control, soluciones digitales. Sin embargo, la verdadera resiliencia surge solo cuando los líderes asumen un papel activo en la formación de un comportamiento seguro.
El liderazgo en HSE no es una obligación formal, sino un trabajo práctico: cómo el líder organiza el proceso, qué demuestra con su ejemplo y con qué coherencia apoya las decisiones seguras del equipo. El comportamiento de los líderes se convierte en un referente para los empleados y determina cómo reacciona el personal ante los riesgos, las infracciones y las situaciones potencialmente peligrosas.
El liderazgo eficaz incluye varios elementos clave.
- El primer elemento implica una comunicación regular con los empleados. Es importante no solo transmitir los requisitos, sino debatir los riesgos reales, analizar situaciones, hacer preguntas y escuchar al equipo. Este diálogo permite identificar los peligros antes de que provoquen accidentes y fortalece la confianza en el grupo.
- El segundo elemento incluye la observación del comportamiento seguro y la retroalimentación. El líder debe notar no solo las infracciones, sino también los ejemplos positivos. El reconocimiento de las acciones correctas a menudo funciona mejor que las reprimendas: los empleados comienzan a percibir la seguridad como una norma profesional y no como un requisito formal. Este es el principio del desarrollo mediante el apoyo a modelos de comportamiento positivos.
- El tercer aspecto radica en la capacidad de gestionar los riesgos en la práctica. El líder debe comprender cómo surgen los riesgos, cómo evaluarlos y qué medidas ayudan a mitigarlos. Cuando un líder maneja los riesgos con seguridad, el equipo adopta el mismo modelo de comportamiento. Esto es especialmente importante en industrias donde los requisitos de seguridad son más exigentes.
- Un papel importante lo juega la participación de los líderes en las investigaciones y el análisis de los cuasi accidentes. El liderazgo se manifiesta en la capacidad de no buscar culpables, sino de comprender las causas, eliminar los factores subyacentes y garantizar que no vuelva a ocurrir. Este enfoque aumenta la madurez del sistema y fomenta una cultura de apertura.
En definitiva, el liderazgo en HSE es un factor estratégico para la resiliencia de la empresa. Cuando los líderes se involucran, los empleados se sienten respaldados, perciben la seguridad como parte de su responsabilidad profesional y pasan de reaccionar a prevenir los incidentes.
Las organizaciones donde el liderazgo está integrado en la práctica diaria demuestran una menor tasa de lesiones, menos cuasi accidentes y una cultura de seguridad más madura. Este es un caso en el que los cambios no comienzan con los documentos, sino con las personas y, sobre todo, con los líderes que marcan la pauta para todo el sistema.