Para garantizar la seguridad en el trabajo, existen diversos enfoques en las distintas organizaciones, orientados a la identificación de peligros, la evaluación de riesgos y su gestión. La tarea del empleador es hacer todo lo posible para preservar la salud y la vida del trabajador.
Si analizamos cómo han cambiado los enfoques de seguridad laboral en la industria en los últimos años, basta con comparar las escenas de la legendaria película "Vysota" con los talleres tecnológicos modernos de empresas avanzadas, que cuentan con sistemas de videovigilancia con visión "inteligente" integrada, manipulación remota en condiciones peligrosas y muchas otras soluciones de ingeniería.
Sin embargo, ocurren fenómenos naturales catastróficos, accidentes, lesiones y siniestros que resultan en trabajadores fallecidos y heridos.
El estudio de los hechos y el análisis de las causas de los incidentes permite profundizar y descubrir las causas raíz de tales eventos. Esta experiencia basada en "errores" se convierte en una base excepcional para tomar medidas oportunas y evitar que incidentes similares se repitan. Un caso impactante publicado en internet en 2022 muestra la caída de un trabajador en una abertura tecnológica, delimitada únicamente por cinta de señalización, tras perder el equilibrio.
A los trabajadores les parecía que nada amenazaba su labor habitual.
Al recibir una indicación para acercarse, el trabajador, desplazándose sobre tuberías, perdió primero el equilibrio y luego, rompiendo la cinta de señalización en el borde de la abertura tecnológica, cayó en la abertura.
Pregunta: ¿se podría haber evitado la caída del trabajador? Por supuesto que sí. Es fundamental evaluar el riesgo antes de iniciar los trabajos, ya que la ruta hacia el puesto de trabajo transcurre cerca de un desnivel. En este caso, la gravedad podría ser T4 o T5 según la matriz de riesgos, y la probabilidad del evento también se situaría entre 3 y 5.
Es decir, permanecer o desplazarse cerca de una abertura es un riesgo alto. Los acontecimientos posteriores lo confirmaron.
Como lecciones útiles de esta situación, podemos considerar: primero, que la señalización de advertencia en una zona peligrosa es un precursor de actos inseguros. Las aberturas tecnológicas deben protegerse con resguardos físicos o cubrirse con tapas. Segundo, caminar sobre tuberías es un riesgo elevado; para tales tareas deben existir pasarelas fijas o puentes de transición con plataformas de mantenimiento. Es decir, las huellas de calzado en las tuberías o en el revestimiento metálico también son precursores de actos peligrosos.
Y, finalmente, tercero: la comunicación. Antes de interrumpir un trabajo, hay que asegurarse de que esto no suponga un riesgo para los trabajadores.
La experiencia llega y, con ella, la intuición basada en la observación y el conocimiento de los precursores.
En seguridad no existen los detalles insignificantes.
Los riesgos deben gestionarse, pero es mejor aún preverlos.