Hoy participo en el concurso del ranking nacional para directores y responsables de HSE (seguridad y salud en el trabajo, seguridad industrial y medio ambiente). Ya he superado todas las etapas del concurso y me gustaría decir «Bravo» a los organizadores por crear una comunidad tan cálida y positiva.
Para mí, participar en el ranking es una oportunidad para poner a prueba a nuestro equipo del departamento y ver si estamos alineados con la realidad actual. ¿Nos hemos estancado en nuestras tareas rutinarias internas? ¿Es hora de cambiar algo en nuestro trabajo? ¿Es realmente un logro aquello que consideramos como tal? El ranking es una especie de barómetro que permite comprobar el nivel de solvencia profesional, identificar los cuellos de botella en la actividad y apuntar hacia nuevas metas.
En cada etapa del concurso, los organizadores ayudan a transcurrir el proceso en un entorno psicológicamente cómodo para el participante. Las valiosas recomendaciones y el feedback refuerzan la importancia de cada fase, ya que a menudo resulta difícil evaluarse a uno mismo y su trabajo de forma objetiva, así como aceptar las debilidades (a veces también cuesta ver y aceptar las fortalezas), para elaborar un plan de desarrollo profesional para el siguiente periodo, tanto para uno mismo como líder como para su equipo.