Hace trescientos años, miles de personas trabajaban en los astilleros del Almirantazgo, desde carpinteros y herreros hasta médicos y maestros cordeleros. El "Reglamento sobre la administración del Almirantazgo y el astillero" (San Petersburgo, 1722) no utiliza términos como "HSE" o "seguridad laboral", pero en él se observa la configuración de un sistema donde la seguridad es parte del oficio y del honor. Aquí, los requisitos de seguridad están integrados en las responsabilidades de cada cargo: el contramaestre de las grúas, el comisario de cordelería, el maestro de mástiles, el supervisor principal (ober-sarver) de la madera, entre otros.
El reglamento está estructurado por cargos. Cada capítulo representa un área de responsabilidad y reglas específicas para el trabajo seguro. Por ejemplo, para el contramaestre asignado a las grúas: mantener las grúas "listas y limpias"; al levantar cargas pesadas, limitar el número de personas "en cada una" (no sobrecargar la cuadrilla), lo que en esencia es un control temprano de la organización de las operaciones de izaje y la distribución de la carga.
Para el comisario asignado a la cordelería: recepción y control del cáñamo, hebras de muestra, pesaje, secado de las cuerdas, su hervido con brea, marcado de los extremos y presencia personal durante el descenso de cuerdas pesadas. Esto es, al mismo tiempo, control de calidad de los materiales, seguridad industrial y contra incendios, así como autorización para trabajos de alto riesgo.
Para el maestro de mástiles: control de entrada de materiales (calidad y "juventud" de la madera), resistencia de los nudos ("crucetas"), recepción y supervisión de la fabricación y el ensamblaje de los mástiles; en la práctica, la gestión de riesgos de los trabajos en altura y de las estructuras portantes.
Para el supervisor principal (madera): recepción y distribución de la madera, descarga inmediata con grúas, incorporación de personal adicional "bajo la dirección de la oficina" para descargar "sin demoras". Esto ya se refiere a la logística segura, la sincronización de grúas y trabajadores, y la descarga de cargas pesadas.
A continuación, se presentan siete grupos de trabajos peligrosos descritos en el reglamento del Almirantazgo.
Aparejos y producción de cuerdas
Peligros: rotura de cuerdas pesadas, quemaduras con brea, lesiones durante el descenso.
Reglamentación: recepción del cáñamo, hebras de muestra, pesaje, secado y hervido con brea, marcado de los extremos, supervisión durante el descenso de cuerdas pesadas.
– Inspección del cáñamo/hebras/balanzas
– Secado/hervido/marcado
– Presencia durante el "descenso de cuerdas pesadas"
Paralelismo moderno: trazabilidad de eslingas y cuerdas, permisos para trabajos de aparejo, control de líquidos inflamables durante el embreado.
Equipos de elevación y grúas
Peligros: sobrecarga, caída de la carga, falta de sincronización.
Reglamentación: disponibilidad/limpieza de las grúas, límite del número de personas "en cada una" al levantar cargas pesadas.
– Normativa sobre personal/carga y disponibilidad de las grúas
Paralelismo moderno: plan de ejecución de obra para operaciones de izaje, designación de un responsable, cálculo de la composición de la cuadrilla.
Trabajos en altura: fabricación de mástiles y aparejos
Peligros: caídas, derrumbes, materiales inadecuados.
Reglamentación: recepción de mástiles, calidad de la madera, ensamblaje de varias piezas, resistencia de las crucetas, cobertura de las partes superiores.
Paralelismo moderno: inspección de elementos portantes, capacitación de trabajadores en altura, reglamentos para andamios/mástiles.
Trabajos con riesgo de incendio: brea y "brulotes"
Peligros: ignición durante el hervido/almacenamiento de la brea, explosiones de suministros para brulotes.
Reglamentación: almacenar la brea en "recipientes forrados de plomo con grifos de cobre" (requisitos para envases/tanques); ubicar los almacenes de brulotes "en lugares adecuados por temor al fuego".
– Sobre la brea/medición/peso:
– Almacenamiento de brea en recipientes con grifos:
– Sobre los almacenes de "brulotes" y su ubicación:
Paralelismo moderno: almacenamiento de líquidos inflamables/combustibles, zonificación, aislamiento de áreas con riesgo de incendio.
Botadura de barcos
Peligros: colapso de la grada, movimiento irregular, lesiones en la zona de botadura.
Reglamentación: planificación de los almacenes y áreas de trabajo de manera que "los barcos puedan ser botados al agua sin temor".
– Sobre el "sin temor" durante la botadura y la proximidad logística
Paralelismo moderno: plan de ejecución para la botadura, cálculo de estabilidad/fuerzas de fricción, zona de exclusión.
Movimiento de madera y cargas pesadas
Peligros: caída de troncos, atascos, lesiones durante la descarga.
Reglamentación: descarga inmediata de la madera con grúas, asistencia de "personas bajo la dirección de la oficina" para descargar sin demoras.
Paralelismo moderno: señalizadores, distribución de las áreas de descarga, sincronización de grúas/equipos.
Trabajos con materiales pesados y metal
Peligros: fallas estructurales durante la forja/montaje, lesiones por fragmentos.
Reglamentación: "pruebas de hierro": ensayos con clasificación "mejor/medio"; en esencia, control de entrada de resistencia/calidad.
– Indicación sobre la "prueba de hierro"
Paralelismo moderno: certificación de materiales, pruebas de laboratorio, trazabilidad de lotes.
Los tres pilares de la cultura de seguridad al estilo de Pedro el Grande
¿Qué aporta esto al especialista HSE de hoy?
"El orden salva vidas"
El reglamento de Pedro el Grande no es una rareza de museo. Es un prototipo vivo de un sistema HSE, donde la "seguridad" está integrada en el oficio, las responsabilidades y la mentoría.
Cuando hoy creamos mapas de riesgos digitales, implementamos permisos para operaciones de izaje y aparejos, o aprobamos planes de ejecución para botaduras, en realidad estamos continuando una práctica perfeccionada hace tres siglos: orden, control de materiales y responsabilidad en el lugar de trabajo.