Como especialistas en el área, conocemos perfectamente la gestión de riesgos laborales.
En las diferentes etapas de inducción de los empleados, hablamos de esto: explicamos los riesgos generales en las instalaciones durante las sesiones de orientación inicial, presentamos los peligros y riesgos en los lugares de trabajo, enseñamos a identificar peligros y eliminar riesgos, desarrollamos conjuntamente medidas de control eficaces y explicamos por qué esto es importante y necesario, ante todo, para los propios empleados y cómo afecta a su seguridad personal.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, solo se tienen en cuenta los procesos que el propio trabajador realiza directamente con sus manos, ya sea personal propio o de empresas contratistas en la producción.
¿Pero prestamos siempre atención a los procesos generales, por llamarlos de alguna manera? A los peligros y riesgos que los acompañan. Por ejemplo, el proceso de desplazamiento por el territorio interno de la planta industrial: el movimiento de empleados, contratistas y visitantes.
¿Somos conscientes de que allí también existen peligros cuyo nivel de gravedad potencial es muy alto y donde un incidente puede tener consecuencias fatales?
Las fuentes de riesgo incluyen camiones, automóviles, montacargas, maquinaria de limpieza de nieve, superficies resbaladizas, entre otros.
Las medidas eficaces para gestionar estos riesgos incluyen: control de acceso para la organización del tráfico de vehículos pesados y ligeros, inducciones para conductores en la entrada por parte del personal de seguridad, entrega de manuales a los conductores con esquemas de circulación y trayectorias de estacionamiento en diferentes zonas, instalación de señales de prioridad y límites de velocidad en el territorio interno, colocación de barreras de protección en zonas peatonales, señalización horizontal para peatones, instalación de semáforos en la entrada a la zona de descarga y dispositivos acústicos especiales para la marcha atrás de vehículos pesados, cronogramas de limpieza de nieve, auditorías de puntos críticos en la calidad de la limpieza (por ejemplo, directamente en las zonas de estacionamiento), LOTO para vehículos (instalación de calzos, apagado del motor y entrega de las llaves del vehículo al responsable durante la carga y descarga). Esta lista de medidas puede ampliarse. Lo importante es que no se amplíe tras un accidente, sino que se nutra de un trabajo de calidad en la identificación y eliminación oportuna de riesgos.
Ejemplos: