Las inversiones en la salud de los empleados hace tiempo que dejaron de ser un simple beneficio social. Hoy en día, son una herramienta medible para aumentar la eficiencia empresarial y reducir los accidentes laborales. Elisey Gapchenko, gerente de salud ocupacional de la empresa OTEKO, utiliza el ejemplo de un complejo portuario a gran escala para mostrar cómo la transición de una medicina reactiva a una gestión proactiva del bienestar cambia la cultura de seguridad en HSE.
En su presentación, el ponente analiza un enfoque integral que no solo ha permitido mejorar el estado físico y mental de los trabajadores, sino también aportar un impacto económico tangible a la empresa. Según los estudios en los que se basa el ponente, un empleado sano es entre un 25 y un 30 % más productivo, y la tasa de accidentes se reduce entre un 15 y un 20 %. El retorno de la inversión (ROI) de estos programas es de aproximadamente 2,7 rublos por cada rublo invertido.
Uno de los pasos clave en la sistematización de la protección de la salud es la eliminación del trabajo manual en los reconocimientos médicos masivos. Cada día, unos 1400 conductores y maquinistas pasan por revisiones previas y posteriores a su turno en la empresa. Anteriormente, este proceso requería enormes recursos: las mediciones de presión arterial y temperatura se registraban manualmente en libros de registro.
La implementación de terminales automatizados de reconocimiento médico permitió no solo acelerar el proceso, sino también recopilar una gran cantidad de datos para su análisis. Ahora es posible ver la evolución de los indicadores de salud de cada empleado. Esto permitió, por primera vez, verificar claramente los grupos de riesgo, en particular para enfermedades cardiovasculares. Gracias al trabajo específico con los grupos identificados y a la integración con el proyecto «Médico en la oficina» (el equivalente a un médico de cabecera en la empresa), el número de empleados en el grupo de riesgo se redujo entre 15 y 33 veces.
La particularidad de las grandes instalaciones industriales es su lejanía y su compleja infraestructura. La espera de una ambulancia municipal podía durar una hora o más, lo cual es crítico en situaciones de emergencia. Para resolver este problema, se organizó un servicio de guardia de 24 horas con dos equipos propios de ambulancias. Esto redujo el tiempo de llegada de los médicos a cualquier punto de un territorio de más de 10 kilómetros cuadrados a una media de 5 minutos.
Paralelamente, el ponente subraya la importancia de una formación de calidad para los propios empleados. Los cursos de primeros auxilios en la empresa consisten en un 80 % de simulaciones prácticas, donde se enseña a los trabajadores a actuar en situaciones de estrés, en lugar de limitarse a escuchar la teoría.
La alimentación es un factor básico que influye en el desarrollo de enfermedades crónicas. Tras analizar el menú de los comedores corporativos, los especialistas descubrieron que más del 40 % de los platos contenían un exceso de grasas saturadas, azúcar o sal. Se revisaron las recetas: se introdujeron unas 150 opciones nuevas y más saludables, sustituyendo los ingredientes perjudiciales.
Para ayudar a los empleados a tomar las decisiones correctas, se implementó un sistema de indicación por colores en el servicio informático de pedidos de comida: el «Semáforo de la alimentación saludable». Esto motiva subconscientemente a elegir alimentos saludables y, como resultado, la prioridad de la alimentación sana aumentó en un 30 %. La empresa compensa entre el 70 y el 80 % del coste de las comidas y, por principio, no reduce la calidad de los productos ni siquiera ante el aumento de los precios.
Para aumentar la actividad física, se renovaron los gimnasios corporativos y se pusieron en marcha clases magistrales con la participación de empleados deportistas, lo que multiplicó por 5 la asistencia a los gimnasios.
La salud psicológica afecta directamente a la concentración y a la seguridad en HSE. La plataforma de bienestar corporativo implementada permite a los empleados consultar de forma anónima a psicólogos, coaches y expertos financieros. El seguimiento muestra que el 75 % de los encuestados tiene un estado emocional estable (frente a una media del mercado del 40-60 %).
En la presentación se presta especial atención a la lucha contra el tabaquismo a través del proyecto «Tiempo para respirar». Fumar supone pérdidas directas para la empresa: la pérdida de tiempo de trabajo en las pausas para fumar y la disminución de la eficiencia cuestan unos 200 000 rublos al año por cada fumador. Las encuestas mostraron que el 75 % de los fumadores quiere dejarlo. Para ellos se ha desarrollado un sistema de apoyo: desde consultas anónimas mediante códigos QR en las zonas de fumadores hasta charlas personales y pruebas del nivel de adicción (que en la mayoría de los casos resulta ser bajo).
Los empleados que abandonan con éxito este mal hábito son recompensados públicamente. En solo unos meses, 70 personas dejaron de fumar, lo que equivale a un ahorro de unos 14 millones de rublos para la empresa.
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