La formación obligatoria por ley en seguridad laboral proporciona conocimientos básicos, pero a menudo deja lagunas en las habilidades prácticas reales (hard skills). El ponente analiza por qué, para reducir los accidentes y prevenir averías en los equipos, las empresas deben adoptar el formato de polígonos de entrenamiento. Utilizando el ejemplo de la División de Fertilizantes de JSC MCC EuroChem, se muestra el proceso de creación de centros de formación técnica, donde los empleados practican acciones manuales antes de ingresar a la producción real.
La presentación examina en detalle el enfoque para equipar aulas y polígonos. El equipo debe coincidir lo más posible con el instalado en los talleres. Esto evita el efecto de "desconexión de la realidad".
Se presta especial atención a la verificación de los conocimientos de los empleados de las empresas contratistas antes de autorizar su trabajo (por ejemplo, durante las paradas de mantenimiento). El uso de instructores internos del centro de formación y listas de verificación estandarizadas permite crear una barrera independiente. Si un trabajador contratista no puede demostrar el uso correcto de un arnés en el polígono, no recibe autorización para trabajar en altura. Este sistema resalta claramente el nivel real de cualificación del personal contratado y anima a los contratistas a mejorar la calidad de su formación interna.
El ponente demuestra con un ejemplo que la creación de un sistema eficaz no siempre requiere presupuestos enormes. Muchos elementos se pueden implementar utilizando equipos fuera de servicio, artículos no utilizados de los almacenes o ensamblando temporalmente estructuras de entrenamiento a partir de andamios directamente en los talleres. Lo principal es el desarrollo metodológico: comprender al público objetivo, la dinámica de grupo correcta (para que uno trabaje y los demás no se queden inactivos) y la algoritmización de las acciones.
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