Si la atención se vendiera junto con el casco, muchas lesiones se habrían quedado en un simple «casi accidente». Pero, por desgracia, este EPP (equipo de protección personal, por si alguien lo ha olvidado) cada uno lo lleva en su cabeza. Y como demuestra la práctica, no todos lo activan al inicio del turno.
Hablemos en serio, pero con un toque especial: la atención como el elemento principal, aunque invisible, del sistema de seguridad. Y lo más importante: qué deben hacer los departamentos de HSE al respecto.
¿Para qué necesitamos otro EPP?
Tenemos de todo: guantes, gafas, cascos, calzado de seguridad. Pero, ¿y si te decimos que el culpable más frecuente de los accidentes graves es la falta de atención? Sí, exactamente esa, el famoso «Uy, me distraje», que no aparece en el registro de control de EPP.
Según datos del Instituto de Investigación Científica del Trabajo (ВНИИ труда) (Accidentes laborales.cdr), más del 43% de los accidentes ocurren precisamente porque alguien, en algún lugar, se distrajo en el lugar y momento equivocados. Los EPP estaban puestos, la maquinaria funcionaba correctamente y se habían seguido las instrucciones. Pero la atención y la precaución se quedaron en casa.
¿Qué es la atención y se puede entregar bajo firma?
La atención es:
El problema es que este EPP no se registra en el libro de entregas, no lo revisa un supervisor y no se lava después del turno. Esto significa que su cuidado recae por completo sobre los hombros del propio empleado, de su supervisor y de los departamentos que pueden ayudar a desarrollar esta habilidad.
¿Cómo reconocer que la atención se ha ido de vacaciones?
Señales de que el trabajador dejó su atención en la entrada:
Estos empleados no son enemigos de la seguridad. Son víctimas de la rutina, la fatiga y el aburrimiento. Necesitan ayuda.
La atención como EPP: ¿cómo ponérsela, activarla y mantenerla?
Nivel organizacional:
Nivel de equipo:
Nivel personal:
¿Qué deben hacer los departamentos de HSE?
Realizar un censo de atención en las instalaciones: ¿dónde se pierde con mayor frecuencia?
Implementar el curso «Atención: tu modo de casco interno».
Añadir la atención a los informes mensuales. Indicadores como: «Número de casi accidentes (near miss) donde la atención nos salvó».
Y lo más importante: hablar con la gente. No como un capataz, sino como un socio: «Te necesitamos entero y alerta, no como el protagonista de un informe de accidentes».
Final (casi como una conclusión, pero más divertido)
Se pueden comprar toneladas de equipos, se pueden dar charlas de seguridad todos los días. Pero si el cerebro del empleado se ha ido a tomar un café, ningún EPP lo salvará.
La atención no es una abstracción. Es una herramienta. Es un escudo. Es un casco invisible que cada uno se pone por sí mismo. Pero ustedes, como departamento de HSE, pueden asegurarse de que nadie olvide este casco.
Que la atención se convierta en una tendencia de moda en la producción. Después de todo, nada adorna tanto a un trabajador como una mirada viva y una presencia total en el momento.
Y si alguien dice: «¡Qué pesado eres con tu atención!», simplemente responda: «¿Y has visto cuántas cosas no han pasado gracias a ella?»