Una reunión bien preparada será más productiva si los participantes saben qué esperar y qué temas se van a tratar. Es fundamental que el moderador se prepare adecuadamente, organizando el tiempo, el lugar, los materiales y los recursos para lograr una comunicación lo más eficaz posible con los asistentes.
En la realidad actual de la gestión de HSE, a menudo es necesario realizar reuniones online (incluyendo instrucciones, charlas de seguridad de cinco minutos, comisiones de investigación, etc.). La calidad de estas reuniones depende de si el organizador sigue un algoritmo sencillo para su realización:
Preparación: Defina el objetivo de la reunión, elabore la lista de participantes, establezca el orden del día y asegúrese de que todos tengan acceso a los recursos y materiales necesarios.
Soporte técnico: Asegúrese de que todo el equipo y el software necesarios estén disponibles y funcionen correctamente. Utilice una plataforma de videoconferencia que admita alta calidad de vídeo y sonido, y que cuente con funciones de pantalla compartida y chat.
Estructura de la reunión: Divida la reunión en bloques lógicos para que los participantes puedan seguir fácilmente el hilo de la discusión. Establezca límites de tiempo claros para cada bloque e incluya descansos si es necesario para mantener la atención y concentración.
Gestión de la reunión: Establezca reglas de comunicación, la posibilidad de hacer preguntas durante el proceso y el orden de intervención de cada participante si el formato implica debate. Controle el desarrollo de la reunión y asegúrese de cumplir con el orden del día. Tenga presente el objetivo principal y trate de orientar la discusión hacia su consecución.
Retroalimentación y resolución de problemas: Realice periódicamente encuestas o debates para obtener feedback de los participantes. Esto ayudará a identificar desafíos adicionales dentro de la discusión. Regístrelos para trabajar en ellos más adelante, pero no los debata durante la reunión actual.
Registro de la reunión: Es obligatorio llevar un acta de la reunión y, al finalizar, publicarla para que esté disponible para los participantes y otros empleados interesados. Esto permitirá a los asistentes retomar la discusión más tarde si surgen dudas o problemas.
Presentarse obligatoriamente y explicar su función en la reunión
Asegurarse de que los participantes se conozcan entre sí y comprendan sus respectivos roles. Si no es así, comience la reunión con una breve presentación de los asistentes, ya sea de forma individual o por grupos (departamento, brigada, servicio, etc.)
Exponer argumentos: por qué es importante alcanzar el objetivo de la reunión y cómo afecta a la eficiencia global de la empresa
Agradecer las críticas y cualquier pregunta sobre el tema, y estar preparado para responder con argumentos a preguntas difíciles
Respetar el cronograma y avisar con antelación ante posibles cambios o desviaciones
Indicar dónde se podrán consultar los materiales de la reunión