Los proverbios y refranes son creados por el pueblo, que ha depositado en ellos sus observaciones, siglos de experiencia y sabiduría vital. De este modo, un pueblo que aún no sabía leer ni escribir creó una especie de escuela de vida oral. Muchos proverbios y refranes han sido confirmados por la vida, incluso en la formación de la cultura de seguridad en el trabajo.
El proverbio «Sin conciencia, ni la mayor inteligencia basta para vivir» indica que es necesario poseer no solo intelecto, sino también conciencia para vivir con éxito y alcanzar los objetivos. La inteligencia y las capacidades pueden ayudar a una persona a realizar su trabajo, pero si carece de sentido de la responsabilidad y de conciencia, sus actos pueden perjudicar a los demás y a la sociedad en su conjunto, además de repercutir negativamente en su propia vida. El trabajador debe comprender, saber, ser capaz y, sobre todo, querer realizar su trabajo de forma segura. El incumplimiento de los requisitos de seguridad es peligroso tanto para los empleadores como para los trabajadores, y las acciones imprudentes de empleados individuales pueden acarrear las consecuencias más graves.
Las herramientas más eficaces para influir en el deseo de trabajar con seguridad son aquellas que fomentan una cultura de apertura y confianza. Esto confirma una vez más que la cultura corporativa y la cultura de seguridad están estrechamente vinculadas. Desarrollando esta idea, con el fin de aumentar el nivel de conciencia sobre la responsabilidad ante familiares y colegas por las posibles consecuencias de ignorar los requisitos de seguridad en el trabajo, propusimos realizar seminarios preventivos con los trabajadores que hayan cometido infracciones de seguridad. Dichos trabajadores son enviados a seminarios de evaluación de riesgos titulados «Lecciones de comportamiento seguro», tras los cuales se les ofrece la oportunidad de plasmar en el «Libro de la Conciencia» los motivos de sus infracciones y su promesa a familiares y colegas de elegir conscientemente un comportamiento seguro, la inadmisibilidad de violar las normas de seguridad y la prioridad de la vida y la salud humana.
Nuestra tarea es desarrollar el sentido de la responsabilidad y lograr que se tome conciencia de la gravedad de las posibles consecuencias de ignorar los requisitos de seguridad al realizar el trabajo, fomentando una actitud de cuidado hacia la propia salud y la de los demás bajo el principio: «No me es indiferente».