El tema de los riesgos ambientales resuena hoy en muchas plantas de producción; sin embargo, en la práctica, el proceso a menudo se detiene en el llenado formal de registros. La transición de una percepción emocional de las amenazas a su evaluación objetiva y material se convierte en una etapa natural en el desarrollo de la cultura HSE. En el marco del seminario web, el jefe del departamento de protección ambiental y ecología de la empresa EuroChem, Anton Turtanov, analiza cómo auditar su propio sistema de gestión de riesgos ambientales y qué herramientas ayudan a hacer este proceso transparente y efectivo.
El error clave al trabajar con riesgos es confundir las amenazas potenciales con los problemas actuales. La necesidad de realizar un mantenimiento planificado del equipo es una tarea, no un riesgo. El riesgo ambiental siempre se caracteriza por la incertidumbre (probabilidad de ocurrencia) y el daño financiero. El ponente destaca tres grupos principales de consecuencias para una empresa comercial: responsabilidad legal (incluidas multas y compensación por daños), coeficientes de incremento en el pago por impacto negativo y pérdidas de reputación. Al mismo tiempo, se recomienda comenzar a construir el sistema precisamente con la evaluación de las consecuencias legales y financieras directas, dejando los riesgos de reputación para etapas posteriores debido a la dificultad de su evaluación objetiva.
Curiosamente, la elección de la matriz de evaluación (3x3, 6x6, etc.) prácticamente no afecta el resultado final. La enorme cantidad de tiempo que las empresas dedican a discutir sobre los colores y las dimensiones de la matriz es mejor invertirla en la identificación cualitativa de las amenazas en sí.
En la presentación se analizan en detalle cuatro marcadores prácticos que permiten evaluar la idoneidad del sistema actual de gestión de riesgos:
Para corregir los desequilibrios identificados, se proponen pasos concretos. En primer lugar, la capacitación de los moderadores de las sesiones de riesgo en la metodología HAZID/ENVIT: una lluvia de ideas estructurada utilizando palabras guía. En segundo lugar, el abandono del formato en línea en favor de reuniones presenciales de equipos multifuncionales. La evaluación de los riesgos ambientales no debe ser tarea exclusiva del ecólogo; se requieren los conocimientos de tecnólogos, mecánicos y especialistas en HSE.
Para resolver el problema de la «sobrecarga» del registro con riesgos críticos, se aplica el método de descomposición. Si un evento (por ejemplo, un derrame de productos derivados del petróleo) tiene varias consecuencias de diferente gravedad, deben evaluarse por separado. La suma de la probabilidad máxima de un incidente menor con el daño máximo de un escenario catastrófico genera inevitablemente súper riesgos ficticios.
Finalmente, el uso de un «constructor de riesgos» ayuda en la etapa de identificación a vincular rígidamente el factor, el evento y la consecuencia específica (por ejemplo, una multa administrativa por un exceso único en una fuente específica), lo que hace que la gestión de amenazas sea objetiva y medible.
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