Las habilidades para hablar en público y la comunicación efectiva se consideran tradicionalmente prerrogativa de la alta dirección o de los especialistas en relaciones públicas. Sin embargo, para los gerentes y especialistas de los departamentos HSE, la capacidad de transmitir sus pensamientos correctamente, persuadir y mantener la atención de la audiencia es una necesidad diaria. Realizar sesiones informativas, capacitar a los empleados, defender presupuestos ante la gerencia y participar en reuniones requieren no solo un profundo conocimiento profesional, sino también un dominio seguro de la palabra.
En esta masterclass, Pavel Mitrokhin, jefe del departamento HSE de la planta "Moskvich", analiza los principios básicos de la oratoria adaptados para los especialistas HSE. El ponente demuestra claramente cómo la calidad del discurso afecta la percepción de la información y por qué la inseguridad del orador puede anular el valor incluso del mensaje más importante.
En la presentación se examinan en detalle técnicas prácticas que permiten hacer el discurso más persuasivo y estructurado. El ponente destaca varios aspectos críticos en los que todo especialista debería trabajar.
La primera regla de una presentación exitosa es cambiar el enfoque de las propias preocupaciones a la información que se transmite. La concentración excesiva en cómo se ve el orador o qué pensarán los oyentes de él conduce inevitablemente a la rigidez. La tarea del orador es transmitir valor a la audiencia, y es en esto donde debe concentrarse toda la energía.
Cualquier información normativa, incluso la más árida, se puede presentar de diferentes maneras. El ponente muestra con un ejemplo cómo agregar entusiasmo y compromiso personal cambia la percepción del texto. La lectura monótona de diapositivas adormece a la audiencia, mientras que un discurso vivo y con matices emocionales hace que escuchen y recuerden lo que se ha dicho.
Palabras como "probablemente", "tal vez", "intentaré" revelan inseguridad y reducen la autoridad del orador. Llenar las pausas con sonidos como "ehhh" o palabras de enlace distrae de la esencia. Pavel Mitrokhin enfatiza: es mejor mantener una pausa de dos o tres segundos que llenar el aire con sonidos sin sentido. Una pausa da peso al discurso y da a los oyentes tiempo para procesar la información.
Incluso el discurso más brillante perderá su fuerza si no está estructurado o se alarga demasiado. El ponente analiza la estructura clásica de una presentación, que es aplicable tanto a grandes informes como a breves comentarios en reuniones.
Se presta especial atención al cumplimiento del tiempo. Exceder el tiempo asignado no solo es una falta de respeto a la audiencia y a otros ponentes, sino también un signo de mala preparación. La capacidad de encajar la idea principal en el tiempo asignado es una habilidad crucial de un profesional.
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