Uno de los problemas clave en el desarrollo de la cultura de seguridad industrial sigue siendo la brecha de comunicación entre los especialistas del área y la alta dirección. Los directores generales y presidentes de las empresas piensan en términos de números, rentabilidad y eficiencia, mientras que los especialistas en seguridad laboral a menudo utilizan una terminología específica que resulta incomprensible para el negocio. En su presentación, Ivan Drepin analiza un caso práctico de una empresa minera sobre la transformación de esta comunicación. La transición de informes descriptivos largos a indicadores numéricos concisos permitió no solo encontrar un lenguaje común con la alta dirección, sino también involucrarla en el proceso de gestión de la seguridad.
Para informar rápidamente a los altos ejecutivos de la empresa, se desarrolló una herramienta digital especial: un panel de control (dashboard) de una sola página. El principio principal de su diseño es: mínima cantidad de palabras y máxima concentración de datos. El ponente muestra con un ejemplo cómo la estructura del panel se divide en constantes y módulos intercambiables.
Una revelación importante de la presentación es que no se requieren presupuestos de TI colosales para crear un sistema de análisis eficaz. La herramienta se implementa sobre la base de soluciones estándar (por ejemplo, SharePoint), lo que la hace accesible para empresas de cualquier tamaño. Los datos se recopilan de las empresas filiales, son procesados por especialistas de TI, y la verificación final y el ensamblaje semántico los lleva a cabo un experto en informes dedicado dentro de la estructura de HSE.
La implementación del panel de control inició un proceso de despliegue en cascada natural. Al ver la conveniencia del formato, los directores de activos de producción comenzaron a transmitir requisitos similares a nivel de ingenieros jefe, mecánicos y jefes de taller. La transparencia de los números priva a los directivos de línea de la oportunidad de ocultar problemas detrás de formulaciones complejas, haciendo que el proceso de presentación de informes sea rápido y objetivo.
El ponente examina en detalle la metodología de trabajo con los datos obtenidos. El análisis siempre comienza con los peores indicadores y los departamentos más débiles. En cuestiones de seguridad, una empresa es como un barco: el éxito local de un taller no importa si hay una brecha crítica en otro. La visualización clara de los fallos en las estadísticas (por ejemplo, un aumento en los accidentes de tráfico) permite al director general iniciar acciones correctivas de inmediato, desde solicitar las causas sistémicas hasta realizar «horas de parada» específicas, de las cuales el responsable del activo problemático rinde cuentas personalmente.
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