Autor: Pavel Mitrokhin, Head of OSE — Oriflame
¿Quiénes son los líderes?
Existen muchas definiciones diferentes, pero todas coinciden en que son personas que inspiran a los demás y a quienes se desea seguir.
Cabe destacar que un jefe no es necesariamente un líder; es posible que haya ocupado un alto cargo no por sus cualidades personales, sino por otra razón.
¿Qué distingue a un verdadero líder?
- En primer lugar, es una persona fuerte con una sólida integridad interna.
- Logra resultados y ve las dificultades como oportunidades para un mayor crecimiento.
- Tiene principios que no quebranta. Por ello se le respeta.
- Goza de autoridad en el equipo. Es confiable. Lo que dice, lo hace.
- No habla en vano. Por supuesto, hay situaciones que crean enormes obstáculos para cumplir con las obligaciones. En este caso, no elude su responsabilidad y está dispuesto a compensar los daños si los hubiera.
- Establece metas y las alcanza con la ayuda del equipo.
- Motiva e irradia energía, a pesar del cansancio. En su presencia, las personas se sienten más fuertes.
- Mantiene una actitud positiva. Por supuesto, las circunstancias imprevistas pueden desestabilizarlo, pero siempre encuentra una solución al problema y demuestra calma y confianza a sus subordinados.
- Explica claramente lo que quiere. Siempre se puede acudir a él y obtener respuestas concretas a las preguntas.
- Utiliza correctamente las fortalezas de los empleados y los recursos disponibles.
- Trabaja con visión de futuro. Entiende que es necesario trabajar ahora para lograr resultados después.
- Pensamiento y acciones proactivas. No espera a que surjan dificultades, sino que prevé el desarrollo de los acontecimientos.
- Orientado al éxito de su equipo. Distribuye responsabilidades, supervisa su cumplimiento. Hace hincapié en la importancia del trabajo conjunto.
Cuando el equipo avanza en la dirección correcta, sus empleados alcanzan sus éxitos individuales. Esto puede traducirse en logros salariales, ascensos profesionales, etc.
- Aporta beneficios a la organización en su conjunto (implementación de proyectos rentables, financiación adicional), pero recuerda las necesidades de sus subordinados.
- Muestra respeto hacia los miembros de su equipo.
- Trabaja de acuerdo con el plan. Entiende que el resultado previsto del trabajo debe inspirar entusiasmo, y los resultados intermedios deben aportar emociones positivas.
- Responsabilidad y flexibilidad. Es capaz de encontrar compromisos mutuamente beneficiosos.
- Mantiene buenas relaciones en la sociedad.
Basándose en lo anterior, surge la pregunta: ¿cómo desarrollar las habilidades y cualidades necesarias?
En primer lugar, se puede realizar una formación adecuada. Muchas empresas invierten sumas considerables en capacitaciones para directivos. Es importante integrar gradualmente la información recibida en la vida, tanto profesional como cotidiana.
A continuación, sigue el estudio de libros sobre el tema. Existe mucha literatura útil, incluyendo biografías y memorias de estadistas, altos directivos de empresas y deportistas profesionales.
Hacer deporte con regularidad. El aumento constante de la carga nos hace mejores tanto mental como físicamente.
Y, quizás lo más importante: realizar acciones y actos característicos.
He aquí algunos ejemplos:
- programar y gestionar reuniones y juntas: mantener la compostura, ceder la palabra, sacar conclusiones y tomar decisiones.
- resolver conflictos y reconciliar a las partes a través de intereses comunes;
- distribuir responsabilidades, asignar tareas y supervisar su cumplimiento;
- responder ante la dirección. No culpar a otros por los errores, sino asumir la responsabilidad.
- sacar conclusiones y aprender de la experiencia.
- elevar su nivel, superar desafíos y aprender cosas nuevas regularmente (capacitación profesional, crecimiento personal);
- ingenio. Encontrar soluciones a situaciones complejas;
- usar las palabras adecuadas: "Estoy seguro"; "Encontraremos una solución" y otras;
- capacidad para comunicarse y transmitir información. Discurso correctamente estructurado;
- defender su punto de vista;
- superar dificultades y mantener la confianza en uno mismo. Es importante entender que las dificultades nos hacen más fuertes. Lo principal es aprender las lecciones, sacar conclusiones y seguir adelante.
- organización: llegar a tiempo, cumplir con los plazos de las tareas;
- creer en uno mismo y en su equipo;
- ser un profesional, conocer a fondo el tema de su actividad.
El mundo moderno cambia muy rápido, pero los verdaderos líderes siempre son necesarios.