Autor: Yana Reprintseva, Director of the Directorate for Health and Safety Development — EVRAZ
El síndrome de agotamiento emocional (burnout) es un concepto introducido en la psicología por el psiquiatra estadounidense Herbert Freudenberger en 1974, que se manifiesta como un agotamiento emocional progresivo. Puede acarrear cambios de personalidad en el ámbito de la comunicación interpersonal (llegando incluso al desarrollo de profundas distorsiones cognitivas).
El signo clave – su carácter prolongado (no es simple fatiga).
Laborales:
- Disminución de la iniciativa
- Alteración del horario de trabajo (llega tarde, se va tarde)
- Delegación excesiva
Conductuales:
- Cinismo
- Enfermedades "cortas" frecuentes
- Aislamiento del equipo
A qué prestar atención:
- Finalización de un gran proyecto
- Superación de objetivos ambiciosos durante tres años consecutivos
- Cambio en el carácter psicoemocional del trabajo
- De cinco a siete años en el mismo puesto con las mismas funciones
Qué hacer:
- Los más adaptables al trabajo y que menos se agotan son aquellos que tienen una carga igualmente alta en su vida personal (fuera del horario laboral)
- El "año sabático" aún no ha ayudado a nadie
- La actividad debe prevalecer. Es importante encontrar la proporción adecuada (cuántas horas de descanso por cada hora de trabajo)
- Ayuda el cambio de actividad y los desafíos intelectuales en la zona de desarrollo próximo (el nivel más cercano de incompetencia)
- El estudio de alta exigencia y la realización de exámenes aportan una nueva perspectiva sobre el propio trabajo