La especificidad de la industria de la construcción es la alta rotación de personal, las condiciones dinámicas en el sitio y la participación de múltiples subcontratistas con diferentes niveles de competencia. En tales condiciones, el enfoque de supervisión tradicional y la lucha contra las consecuencias de los incidentes resultan ineficaces. Ilya Krivosheev, especialista principal en gestión de riesgos de la empresa "Rudstroy", analiza un caso práctico de transición a un concepto adaptativo orientado al riesgo, que permitió reducir la tasa general de lesiones en un 40%.
Para una gestión eficaz del territorio, el ponente propone un método de fragmentación: los sitios de construcción se dividen en zonas según los tipos de trabajos de alto riesgo (excavación, en caliente, en altura). Se asigna responsabilidad a cada área y el control se lleva a cabo a través de listas de verificación especializadas.
En la presentación se examina en detalle el proceso de evolución de las listas de verificación. Inicialmente contenían hasta 90 puntos, lo que generaba una burocracia excesiva. La optimización a 21-25 criterios clave permitió reducir el tiempo de llenado a 15-20 minutos. Esto convirtió a la herramienta en algo práctico: los gerentes de producción pueden evaluar rápidamente la situación a través de una aplicación móvil en el portal de HSE, sin distraerse por mucho tiempo de sus tareas principales.
El cambio clave en la metodología es el abandono de la tradicional "caza de riesgos", en la que las infracciones solo se registran para el posterior desarrollo de medidas. El ponente muestra con un ejemplo cómo se implementa el principio de eliminación de riesgos "aquí y ahora" en la etapa de ejecución de los trabajos de construcción y montaje. Si un riesgo (por ejemplo, la amenaza de caída de equipos) requiere tiempo para ser eliminado, los trabajos se suspenden hasta que se garantice la seguridad.
Para mantener el sistema, se ha construido una estructura de auditorías de varios niveles: recorridos semanales por parte de los gerentes de producción, inspecciones por parte de los jefes de departamento dos veces al mes y visitas mensuales de la alta dirección. Los gestores de riesgos actúan como supervisores, verificando la correcta aplicación de la metodología.
Se presta especial atención al trabajo con las organizaciones contratistas. En lugar de un sistema de multas, se ha implementado una motivación no material: una calificación de contratistas basada en la seguridad de los trabajos de alto riesgo, que afecta directamente las relaciones de asociación a largo plazo. La capacitación del personal se lleva a cabo en tres módulos: norma del territorio, norma de trabajo y norma del líder, con la consolidación práctica obligatoria de las habilidades en el sitio.
Explore la biblioteca completa de mejores prácticas de seguridad industrial
Ir a la biblioteca