Cada especialista en HSE dedica mucho tiempo a los procedimientos de evaluación de riesgos laborales. Existen numerosas metodologías, pero, lamentablemente, no todas son perfectas. A menudo, al buscar las causas raíz de los incidentes, llegamos a la conclusión de que los riesgos fueron subestimados y las condiciones previas no se detectaron a tiempo.
Al mismo tiempo, los trabajadores que realizan las tareas son los más propensos a notar esas condiciones previas y riesgos, pero no siempre lo dicen en voz alta. Las razones pueden ser diversas: miedo a lavar los trapos sucios fuera de casa, no querer comprometer a su jefe o ser castigados, o simplemente el ambiente general del equipo de que «siempre se ha hecho así...».
En este artículo, analizaremos cómo transformar una encuesta anónima de una simple formalidad a una herramienta eficaz para encontrar y eliminar los riesgos que se esconden en el «punto ciego» de su producción, y cómo ayuda a pasar a un diálogo abierto.
¿Por qué no bastan las rondas y las inspecciones?
Las rondas, auditorías e inspecciones periódicas planificadas tienen un inconveniente importante: registran la situación en un momento específico. Además, en presencia de la dirección y de los especialistas en HSE, los trabajadores suelen seguir todas las normas, pero en cuanto se van, vuelven a los «atajos» habituales, que no siempre son seguros.
Precisamente estas desviaciones de los procedimientos y los compromisos ocultos entre velocidad y seguridad son la causa de la mayoría de los incidentes. Solo hay una forma de conocerlos: preguntando a los propios empleados. Pero para obtener una respuesta honesta, es necesario garantizarles seguridad psicológica. Y esa seguridad psicológica la proporciona una encuesta anónima.
Ventajas de la encuesta anónima para identificar riesgos
Guía práctica: cómo realizar una encuesta anónima eficaz.
Paso 1. Definir el objetivo. No pregunte «sobre todo». Concéntrese en un tema específico: «Reglas cardinales para trabajos en altura», «Ergonomía del lugar de trabajo», «Riesgos en las operaciones de carga y descarga».
Paso 2. Garantizar un 100% de anonimato. Utilice servicios en línea especializados de terceros para encuestas (Google Forms, Yandex Forms, SurveyMonkey, etc.). Es fundamental no recopilar ningún dato personal: direcciones IP, nombres, datos del dispositivo. Informe a los empleados sobre el anonimato total al comienzo de la encuesta.
Paso 3. Formular las preguntas correctas. La encuesta debe ser lo suficientemente breve (5-10 minutos) para no ahuyentar a los participantes. Para que la encuesta sea eficaz, las preguntas deben coincidir con el objetivo de la misma y ser específicas, abiertas y que inviten a la reflexión. Incluya en el cuestionario una pregunta sobre el lugar donde se origina el problema; esta información es necesaria para la rápida identificación del riesgo y una respuesta focalizada al problema.
Ejemplos de preguntas eficaces:
Paso 4. Comunicación y lanzamiento. Enviar el cuestionario por correo corporativo, mensajería o colocarlo en tablones de anuncios sin una comunicación «en vivo» es menos eficaz. La comunicación personal fomenta más la apertura y la confianza, ya que el interlocutor puede percibir sus emociones sinceras. Al explicar los objetivos de la encuesta, asegúrese de informar a los empleados que:
Una comunicación correcta es la clave del éxito.
Paso 5. Análisis de resultados y toma de decisiones. Junto con el supervisor directo, acuda al lugar de trabajo, observe la operación y hable con los trabajadores que realizan directamente estas operaciones o se enfrentan al riesgo. Es importante no interrogar a los trabajadores, sino predisponerlos a un diálogo abierto y solicitar su experiencia: «Vemos un problema aquí. ¿Cómo creen que se puede solucionar?». Planifique e implemente medidas para eliminar/reducir el riesgo, y escale el problema a un nivel superior si es necesario.
Paso 6. Retroalimentación. ¡Esta es una etapa muy importante! Sin este paso, la confianza se verá mermada y es poco probable que los empleados sean sinceros la próxima vez.
¿Quién da la retroalimentación? – Idealmente, el supervisor directo junto con el especialista en HSE.
¿Cuándo dar la retroalimentación?
Paso 7. Análisis de la eficacia de la implementación de las medidas. Acuda al lugar de trabajo y solicite retroalimentación a los trabajadores que realizan la operación. A veces, la primera solución resulta ineficaz o incómoda de implementar (consume mucho tiempo, requiere un esfuerzo físico excesivo, empeora la ergonomía del lugar de trabajo, etc.). Si la solución no es cómoda, aumenta el descontento y existe el riesgo de que los trabajadores no la utilicen. La disposición a perfeccionar las soluciones demuestra la seriedad de sus intenciones.
Un ejemplo práctico. En una encuesta anónima, los conductores de cargadores de gran tamaño informaron que tenían que subirse al capó alto para limpiar el polvo del parabrisas. La primera solución — entregar cepillos con agua — no funcionó (era incómodo, dejaba marcas y la rejilla protectora del parabrisas estorbaba). Tras la retroalimentación de los conductores, se tomó una segunda decisión, más costosa pero eficaz: instalar plataformas de mantenimiento fijas. El riesgo fue eliminado.
Conclusión
La desconfianza de los empleados solo se supera con acciones coherentes y el cumplimiento de las promesas. Al ver resultados reales, los empleados le informarán cada vez más sobre los riesgos sin temor a las consecuencias. La experiencia de Bystrinsky GOK muestra que, al principio de realizar encuestas, hasta el 80% de las operaciones inseguras «ocultas» se identificaban mediante encuestas anónimas, pero gracias a un trabajo sistemático y a la retroalimentación periódica, este porcentaje se redujo al 20%. Los empleados creyeron que su voz era importante y comenzaron a informar sobre los problemas abiertamente.
La encuesta anónima a los trabajadores no es solo una «marca» en el informe de HSE. Es una oportunidad para asomarse a la «cocina» de los procesos de producción y ver lo que nunca se vería desde una oficina o en una ronda planificada.
Al invertir tiempo en crear un sistema de retroalimentación honesto, está invirtiendo en lo más valioso: en vidas humanas, en la salud y en la estabilidad de la producción.