La cultura de mantenimiento del régimen de seguridad contra incendios es fundamental en cualquier instalación. No importa si la carga de fuego es significativa o si no hay nada que arda excepto los cables eléctricos.
El compromiso del personal con un comportamiento consciente, tanto en situaciones de emergencia como en el régimen de trabajo habitual, es una labor minuciosa.
Sin duda, la base del conocimiento se establece en la inducción inicial: demostración del plan de evacuación indicando el punto de encuentro y las zonas de fumadores, los tipos de extintores utilizados y su modo de acción, así como la línea de conducta requerida ante cualquier activación de la alarma de incendios. En nuestra empresa, capacitamos a todos para reaccionar ante cada señal evaluando la situación y desenergizando los equipos; si la señal fue falsa o no, lo averiguamos en el punto de encuentro a través de los responsables.
Cuando la carga de fuego de materiales y líquidos inflamables se cuenta por cientos de toneladas, y en las máquinas existen posibles contactos con elementos calefactores en caso de emergencia, el concepto de normas de provisión de extintores pasa a un segundo plano, ya que debe haber muchos, para diferentes casos y a menos de 20-30 m de distancia.
Al implementar las medidas, prestamos atención a los siguientes detalles:
Extintores
Simulacros de evacuación
Sistema de alarma contra incendios
Con una actitud adecuada del personal hacia el régimen de seguridad contra incendios, es más fácil organizar el trabajo de HSE. Sin duda, a las personas que han tenido experiencias negativas con igniciones e incendios no hace falta convencerlas de cumplir con las verdades fundamentales y los requisitos clave; esto no les provoca sonrisas ni risas. Para los demás, no está de más contar estas historias, ya que cuando la gente no solo escucha, sino que ve, su percepción cambia. Pero el personal operativo no son soldados y no se debe esperar que todos apoyen todas las medidas y se alegren, pero aquí lo importante es mostrar, justificar y dejar claro "quién manda en casa", y luego las personas darán el ejemplo unos a otros y no quedarán disidentes.