El control operativo no es una simple tarea u obligación, sino una función directa de cada persona en la empresa. En este proceso, los líderes de todos los niveles desempeñan el papel principal: en la brigada, en el turno, en la planta y en la empresa en general. El desarrollo de un enfoque de barreras para la gestión de la seguridad en las instalaciones permitirá no acumular problemas, sino resolverlos de manera conjunta gracias a una visión unificada sobre la suficiencia de las barreras de seguridad en un área específica, las causas de las desviaciones detectadas y la asignación de recursos para su eliminación.
El objetivo principal del control operativo es la reducción de accidentes y lesiones.
El logro de este objetivo está ligado a la transición de la corrección de desviaciones a su prevención proactiva. Es importante no solo observar y registrar las desviaciones, sino también identificar sus causas raíz, establecer prioridades, y desarrollar e implementar medidas prioritarias y a largo plazo para evitar su repetición. Es necesario analizar y tener en cuenta los resultados del control operativo al planificar los trabajos, al crear registros de situaciones operativas peligrosas, y revisarlos durante el Día de la Seguridad y en los Comités de HSE.
Nuestro objetivo adoptado en la empresa es mejorar el sistema de control operativo mediante la implementación de un modelo de gestión de riesgos basado en barreras, que impida la formación de situaciones operativas peligrosas.
A continuación, presentamos el acrónimo GARANT, que ayuda a recordar fácilmente los principios clave del control operativo. Ahora analizaremos cada uno de ellos por separado.
G — Guía principal: el enfoque de barreras.
El control operativo no es solo la búsqueda de infracciones, sino la construcción de un sistema de barreras que previenen las desviaciones antes de que provoquen incidentes.
A — Activo control de desviaciones.
El control no se realiza de manera formal: los capataces mineros y los ingenieros y técnicos verifican el estado de las barreras mediante listas de verificación, identifican las no conformidades y las registran.
R — Responsables de área: dueños de los riesgos.
Los jefes de área son responsables de los riesgos, ya que, en esencia, son los dueños de estos riesgos. Son ellos quienes analizan las causas de las desviaciones y determinan las medidas para su eliminación.
A — Actualización de medidas prioritarias.
Las medidas urgentes para garantizar la seguridad deben incluirse en los planes de trabajo de inmediato, para las próximas 24 horas o la semana siguiente.
N — Normalización de medidas a largo plazo.
Las medidas integrales que requieren recursos y tiempo se ingresan en el registro de situaciones operativas peligrosas y se planifican para el siguiente período.
T — Tareas de análisis mensual exhaustivo.
Las desviaciones recurrentes, las prescripciones de RTN y otros resultados de control se analizan en los comités de HSE para realizar un trabajo sistémico con las causas.
«Estos principios solo funcionan en conjunto. Si se ignora uno de ellos, el sistema fallará».
Un sistema de control operativo bien estructurado es la base de una producción segura y eficiente.