La interacción con organizaciones contratistas al realizar trabajos de alto riesgo es uno de los aspectos más complejos de la gestión de HSE. El enfoque tradicional, basado exclusivamente en sanciones y multas, a menudo no resuelve los problemas fundamentales, sino que solo crea tensión entre el cliente y el contratista. En su presentación, Anton Mylnikov, especialista principal en HSE de LUKOIL-Permnefteorgsintez, analiza un caso de transformación de las relaciones con los contratistas, donde el enfoque cambia del castigo al desarrollo y la inversión conjunta en seguridad.
El ponente muestra, con el ejemplo de su empresa, cómo está estructurado el sistema de admisión de contratistas. El proceso comienza mucho antes de ingresar al sitio: se evalúa no solo la documentación, sino también la preparación real del personal. Un elemento clave es la evaluación de conocimientos de los gerentes de línea de las organizaciones contratistas. La parte teórica se acompaña de acceso a un curso móvil (24/7), lo que permitió aumentar la tasa de éxito en el segundo intento del 45% al 90%. La evaluación práctica se lleva a cabo en polígonos especializados (por ejemplo, para trabajos en altura y seguridad contra incendios), después de lo cual se emiten certificados válidos por 3 años.
Una herramienta importante, analizada en detalle en el informe, es el sistema de información corporativo para la aprobación de permisos de trabajo. Está integrado con el proceso de capacitación: sin una evaluación de conocimientos exitosa, el sistema bloquea la posibilidad de generar un permiso de trabajo. Además, el sistema incluye un módulo de listas de verificación para controlar la ejecución de los trabajos. Anualmente se emiten más de 2000 de estas listas de verificación, lo que garantiza la transparencia del proceso y permite formar clasificaciones de organizaciones contratistas basadas en datos objetivos.
La práctica más interesante presentada por el ponente es la sustitución de las multas tradicionales por inversiones obligatorias en la mejora de las condiciones laborales. Si la infracción no es causada por negligencia, sino por falta de equipo (por ejemplo, la falta de dispositivos de retención al trabajar con amoladoras angulares), el cliente propone al contratista destinar el monto de la posible multa a la compra del equipo de seguridad necesario. Esto motiva a los contratistas a tomar medidas proactivas y protege realmente a los trabajadores, fomentando una cultura de seguridad en lugar de miedo al castigo.
Para tratar las infracciones graves, se utiliza un enfoque no estándar: seminarios con demostración de las consecuencias de las infracciones (contenido impactante). Después de estas sesiones, los trabajadores escriben promesas a sus seres queridos y colegas de cumplir con los requisitos de seguridad (el llamado "Libro de la conciencia"). La práctica demuestra que el impacto emocional cambia la mentalidad de los trabajadores de manera más efectiva que las reprimendas estándar.
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