En la seguridad y salud ocupacional moderna, el enfoque se está desplazando de los peligros evidentes a los factores ocultos que se acumulan durante años y provocan enfermedades profesionales. Uno de estos factores es la ergonomía del lugar de trabajo. German Simakov, gerente del departamento de HSE de RUSAL, comparte su experiencia en la aplicación de una metodología occidental para la evaluación de riesgos ergonómicos, desarrollada por la empresa Humantech, que permite identificar y eliminar problemas antes de que provoquen una lesión.
El ponente analiza el impacto de los factores ergonómicos en el cuerpo a través de la metáfora de un "vaso". Cada postura forzada, levantamiento de peso o movimiento incómodo es una gota que llena el límite de resistencia de la articulación. Durante el descanso, el cuerpo se recupera, pero no por completo: queda una tensión residual mínima (alrededor del 1%). Con los años, estos porcentajes se acumulan y, en un momento dado, incluso un esfuerzo menor (por ejemplo, agacharse para recoger una tarjeta de acceso caída) puede convertirse en "la gota que colma el vaso", provocando una lesión o enfermedad grave. La tarea del especialista en HSE es minimizar este impacto residual.
La metodología identifica tres factores clave de impacto en el trabajador:
La presentación examina en detalle el algoritmo de evaluación del lugar de trabajo. El proceso comienza con el análisis Brief: una entrevista con el trabajador y la observación del ciclo de trabajo (preferiblemente con grabación de video desde diferentes ángulos). El especialista completa una lista de verificación, anotando las posturas críticas, el peso de la carga, la frecuencia y la duración de la exposición. A cada factor se le asigna una "marca" (del 1 al 4), lo que permite determinar el nivel de riesgo (de bajo a muy alto).
Para una evaluación más profunda, se utiliza el análisis BEST, que traduce los datos obtenidos en coeficientes numéricos, teniendo en cuenta el tiempo que el trabajador pasa en ese lugar durante el turno. Esto ayuda a clasificar los lugares de trabajo según el grado de peligro y a priorizar las medidas de mejora.
El ponente destaca la importancia de colocar correctamente las cargas y herramientas. La zona de mayor capacidad de elevación de una persona se encuentra a la altura del abdomen con los codos doblados a 90 grados. Es aquí (en la "zona verde") donde deben colocarse los objetos pesados y de uso frecuente. La distancia horizontal también es crítica: el trabajo principal debe realizarse al alcance de los brazos semiflexionados, y los objetos de uso poco frecuente pueden colocarse más lejos.
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