Conducir un vehículo es un proceso que rápidamente se vuelve rutinario para las personas. Debido a esto, los conductores a menudo dejan de percibir la conducción como un trabajo de alto riesgo. Para cambiar la actitud hacia la seguridad vial, las empresas utilizan tradicionalmente dos herramientas: la conducción defensiva como método de persuasión y los sistemas de monitorización a bordo como barrera. En su presentación, el director del programa de automatización de seguridad industrial de Gazprom Neft, Evgeny Miroshnichenko, analiza la evolución de los sistemas de control de transporte, desde la telemática básica hasta los complejos inteligentes con análisis de vídeo.
El hallazgo clave al implementar el sistema de monitorización de vehículos fue comprender que, en las primeras etapas, la herramienta digital necesita a una persona. El control automatizado estricto a menudo es percibido por los conductores como un mecanismo punitivo, lo que genera rechazo. La introducción del rol de despachador, que se comunica con el conductor para aclarar la situación y brindar asistencia, cambia radicalmente esta percepción.
El ponente muestra, a través del ejemplo de un proyecto piloto que abarcó 250 vehículos pesados que transportaban mercancías peligrosas, que la incorporación del factor humano en el proceso de despacho permitió reducir el tiempo total de conducción con exceso de velocidad de 23 a 6 horas por semana en solo cinco semanas. El despachador trabaja con un flujo de eventos inteligente, donde el sistema prioriza automáticamente los incidentes teniendo en cuenta las condiciones climáticas, la hora del día y el tipo de infracción, permitiendo al operador centrarse en los riesgos más altos.
Registrar una infracción es solo el primer paso. Mucho más importante es cómo reacciona la dirección ante ella. En la presentación se analiza en detalle el mecanismo de escalada y el trabajo con la matriz de medidas. Si el despachador no puede contactar al conductor, la señal se transmite al supervisor directo y, en casos críticos, al director general de la empresa.
El sistema genera automáticamente recomendaciones para aplicar medidas disciplinarias en función de la gravedad y la recurrencia de las infracciones. Al mismo tiempo, el directivo recibe un enlace a la ficha del evento y puede aceptar la recomendación del sistema o elegir su propia medida. Este enfoque tiene un doble efecto: la empresa no solo obtiene una herramienta para gestionar el comportamiento de los conductores, sino también una métrica objetiva de la implicación de los propios directivos, rastreando si ignoran los incidentes o trabajan activamente con sus subordinados.
La siguiente etapa en el desarrollo de la telemática es la transición al análisis predictivo a bordo del vehículo. El ponente describe prototipos de módulos informáticos compactos que combinan las funciones de una cámara de salpicadero y una red neuronal. Esta tecnología permite registrar no solo los parámetros de movimiento del vehículo, sino también las acciones peligrosas del propio conductor: cinturón de seguridad desabrochado, fumar, uso del teléfono, signos de fatiga y somnolencia.
Para proporcionar retroalimentación, los ordenadores de a bordo se integran con módulos de voz. En lugar de señales acústicas incomprensibles, el conductor recibe instrucciones y advertencias de voz claras, por ejemplo, sobre la entrada en una zona de límite de velocidad, la necesidad de encender los faros o la aproximación a una zona peligrosa. Esto transforma el sistema de una herramienta de control a un verdadero asistente digital.
Explore la biblioteca completa de mejores prácticas de seguridad industrial
Ir a la biblioteca