La reducción de la tasa de accidentes laborales no es solo una cuestión de instalar barreras protectoras y modernizar los equipos. En su presentación, Natalia Kovaleva, directora de la función de HSE en una empresa con 10 fábricas y 7000 empleados en toda Rusia, analiza cómo evoluciona el enfoque de la seguridad. En la primera etapa, se logró una reducción significativa de los incidentes (en un 70%) mediante la mejora de la infraestructura de los lugares de trabajo. Sin embargo, el progreso posterior requirió un cambio de mentalidad: pasar del control administrativo al liderazgo proactivo de los directivos, y luego a la profunda implicación de cada empleado.
La ponente subraya que la reducción sostenida de los accidentes en los últimos años ha sido posible gracias al desarrollo de la autoconciencia de los trabajadores. Cuando las personas entienden por qué son importantes las normas, en lugar de simplemente seguirlas bajo supervisión, se forma una verdadera cultura de seguridad. El objetivo de la empresa es cero accidentes, y solo se puede alcanzar a través de un trabajo sistemático con el comportamiento y las comunicaciones.
Estar informado es la base de las acciones correctas. En la presentación se examina en detalle un sistema de comunicación multinivel que funciona como medida preventiva:
El programa de seguridad basada en el comportamiento (Behavior-Based Safety) se ha convertido en una herramienta clave para la participación del personal. La ponente muestra con un ejemplo cómo la iniciativa pasó de los directivos a los propios trabajadores. Los operadores observan el trabajo de los demás, destacan las acciones seguras y discuten las barreras que impiden trabajar de forma segura.
El proceso está digitalizado: las observaciones se registran a través de tabletas, lo que acelera el análisis de datos. El principal valor del enfoque es la identificación de problemas reales a partir de las palabras de los propios empleados. Por ejemplo, gracias a los comentarios, se introdujeron «auriculares inteligentes» en zonas ruidosas y carros ergonómicos que reducen la tensión al inclinarse. Los operadores-observadores actúan como embajadores de la seguridad y se motivan a través de un sistema de reconocimiento.
Un aspecto importante que la ponente aborda en la sesión de preguntas y respuestas es la actitud hacia las empresas contratistas. La empresa no hace distinciones entre el personal de plantilla y los contratistas en cuestiones de seguridad. Los contratistas participan activamente en la notificación de microlesiones (near misses), en la realización de charlas (toolbox talks) y en el programa de observaciones de comportamiento. Cualquier incidente con un contratista se investiga tan a fondo como con un empleado propio, lo que crea un entorno seguro unificado en la planta.
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