¿Es el especialista en HSE un enemigo o un amigo de los jefes de sector?
Hace más de diez años realicé mi primera inspección de los sectores de producción, pero recuerdo ese día muy bien. Siendo estudiante de quinto año, ya trabajaba como ecóloga en una planta industrial. Llegó el día X, cuando tuve que realizar de forma independiente el recorrido por las áreas, emitir órdenes a los responsables, discutir las no conformidades y planificar medidas. Recuerdo perfectamente el miedo ante aquellos hombres imponentes con uniforme de trabajo, mi nerviosismo, el deseo de terminar el monitoreo lo antes posible, el feedback que me dieron de una forma no muy positiva, mis preocupaciones y la falta de ganas de volver a hacer esas inspecciones.
Y así, ya han pasado once años desde que trabajo en el área de HSE. Ahora, cada salida a producción la percibo como una operación rutinaria y normal, con total tranquilidad. Por supuesto, la experiencia ha hecho mucho, pero el trabajo personal también ha sido fundamental.
Esto es lo que enseño a mis especialistas: puede que no sepas las respuestas a todas las preguntas, pero siempre puedes anotarlas, analizarlas y volver al empleado con una respuesta.
Por supuesto, el especialista en HSE nunca será "uno de los suyos" entre los trabajadores de producción; siempre se le percibirá como la persona que intenta identificar deficiencias, registrarlas y tomar fotografías de las infracciones. Y aquí es necesario entender con qué intención realiza uno mismo el monitoreo.
Es muy importante involucrar a los jefes de sector en los recorridos para que entiendan que usted está abierto al diálogo, dispuesto a escucharlos, a comprender por qué no pudieron o no tuvieron tiempo de corregir una observación y a discutir el problema conjuntamente. Se necesita un equilibrio: el cumplimiento de los requisitos de HSE es obligatorio, pero se puede comunicar de diferentes maneras.
Apoyo un estilo de gestión democrático, donde la toma de decisiones se realiza de forma colegiada, existe diálogo entre los empleados, retroalimentación y un sistema de comunicación establecido (la llamada cadena de ayuda). En este caso, el especialista en HSE implementa los métodos necesarios involucrando a los jefes de sector en el proceso. Lo principal aquí es no cruzar el umbral donde las decisiones de los responsables vayan en contra de los requisitos de HSE. Personalmente, me siento cómoda trabajando cuando los empleados acuden en busca de ayuda, consejo, proponen sus ideas y soluciones, en lugar de simplemente "obedecer" órdenes y reglamentos escritos.
En cuanto al estilo liberal, no soy muy partidaria de él. Sí, por un lado, la posibilidad de tomar decisiones independientes y la autonomía total pueden funcionar de manera positiva, pero no siempre. Por lo tanto, en ciertos momentos donde el camino ya está recorrido y el procedimiento es claro, el departamento de HSE deja autonomía a los jefes de sector, pero estrictamente dentro de los límites definidos del proceso.
El estilo autoritario, para mí personalmente, es una etapa superada. Aunque en ciertos momentos y situaciones es perfectamente aplicable.
Cada especialista en HSE elige su propio estilo de gestión; es difícil elegir solo uno. Lo importante es que, al final, cada empleado trabaje en condiciones seguras y pueda acudir al departamento de HSE como a compañeros que pueden ayudar.
¿Qué enfoque utiliza usted en el trabajo con los jefes de departamento? Comparta su opinión en los comentarios.
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