1. Defina el objetivo de la inducción.
El objetivo es la respuesta a la pregunta: ¿qué debe hacer el trabajador después de la inducción? Por ejemplo, el objetivo podría ser: enseñar a los trabajadores cómo actuar para salvar su vida y la de los demás en caso de peligro. ¿Por qué es necesario definir un objetivo? Esto ayudará a estructurar el material de la inducción de forma más clara y a evitar información innecesaria e irrelevante.
2. Registre de 5 a 7 reglas que cada trabajador debe conocer.
Tenga en cuenta que una persona es capaz de recordar y retener en la memoria no más de 5 a 7 conceptos. Esto mejorará la calidad de la asimilación de la información.
3. Cree una imagen, metáfora o representación visual para cada regla.
Atención: la imagen o el concepto deben ser impactantes. Esto ayudará a recordar la información a largo plazo.
4. Defina de 3 a 5 habilidades prácticas que cada trabajador debe dominar.
Debe ser una acción sencilla, fácil de recordar y ejecutar, por ejemplo, en caso de peligro. Esto es necesario para que cada trabajador pueda recordar rápidamente la acción requerida ante una situación de riesgo.
5. Diseñe ejercicios, un juego para practicar habilidades o una prueba.
Punto clave: el ejercicio debe ser fácil de realizar en poco tiempo (no más de 10-15 minutos). Esto sirve para verificar cómo los trabajadores han asimilado el material recibido durante la inducción inicial.