Se ha hablado mucho sobre el valor del liderazgo y la comunicación de calidad en la construcción de una cultura de producción segura. Sin embargo, la práctica demuestra que estos dos conceptos a menudo se sustituyen por auditorías e información, lo que al final no nos da el resultado deseado.
Quiero compartir con ustedes una herramienta sencilla que encaja muy armoniosamente en el proceso de actividad productiva y, al mismo tiempo, permite combinar el liderazgo con la comunicación. La hemos llamado «Charlas semanales de seguridad».
La palabra «charlas» no se utiliza aquí por casualidad: es precisamente este formato el que permite a los participantes «abrirse», expresar su opinión y, lo más importante, participar en el proceso de reflexión sobre verdades sencillas, cuya aceptación nos acerca un poco más al objetivo de cero accidentes.
Cómo usar:
? Cada tema se discute en grupos pequeños o con todos los miembros del equipo;
? Cada semana se elige un tema nuevo para la charla;
? Explique a todos que se trata de una discusión, no solo de información;
? Si al principio de la comunicación falta dinamismo, puede compartir sus propias reflexiones e historias como ejemplo;
? Para iniciar la discusión, diríjase a cada persona individualmente;
? Anime a todos a participar en la discusión.
Dónde y cuándo realizar:
? En cualquier momento del día;
? En cualquier lugar, asegurándose de que las personas puedan comunicarse tranquilamente y escucharse entre sí.
Quién las realiza:
? Líderes de todos los niveles.
La cultura de producción segura es una elección consciente de trabajar de forma segura; no se puede imponer mediante multas y sanciones. Las charlas regulares de seguridad en un ambiente informal permiten al líder medir el nivel de compromiso de sus empleados, ayudarlos a llegar por sí mismos a esta elección consciente y, a veces, incluso identificar zonas «grises» o barreras en el camino hacia el logro de cero accidentes en los lugares de trabajo.
№1 No tener miedo a expresarse
Objetivo: crear un entorno donde cada persona se sienta con la fuerza necesaria para expresar su opinión sobre la seguridad en cualquier circunstancia.
Al hablar con nuestros empleados sobre seguridad, a menudo les preguntamos: ¿para qué vienen a trabajar?, esperando obtener respuestas como «ganar dinero», «mantener a la familia», «para la autorrealización», etc. De esta manera, intentamos ayudarlos a establecer prioridades y comprender cuál es el verdadero valor del trabajo seguro.
Sin embargo, la misma motivación puede funcionar en la dirección opuesta. Esas mismas razones pueden hacer que una persona guarde silencio cuando se trata de intervenir en las acciones de un líder. Y cuanto más alto sea el rango de ese líder, más difícil será hacerle una observación. El miedo a no obtener un ascenso, a perder un bono o incluso a perder el trabajo es la razón por la cual «las órdenes no se discuten» y «el jefe sabe más».
La triste realidad es que, independientemente de los logros profesionales, todos somos personas comunes, todos cometemos errores; la única diferencia es que el error de un líder puede convertirse en una tragedia para las personas de las que es responsable. Por eso, nuestra tarea es eliminar los miedos mencionados anteriormente; debemos estar seguros de que nuestros empleados no tienen miedo de hablar si les preocupan temas de seguridad. Y si no es del todo así, necesitamos averiguar qué puede hacer la dirección para que sus subordinados no teman hacerle observaciones.
La tarea de cada líder es ser un modelo a seguir, y esto es especialmente importante cuando se trata de cuestiones de seguridad. Cada acción y cada acto del líder están bajo un escrutinio constante, ya que es él quien, con sus acciones, transmite a los empleados lo que está bien y lo que está mal. Un verdadero líder no solo guía a los demás, sino que también sabe escuchar la opinión de sus subordinados en los momentos necesarios y, lo más importante, sabe reaccionar correctamente ante una intervención por parte de ellos.
Esta semana nuestra tarea es recordar a sus empleados que, en cuestiones de seguridad, todos somos iguales. Cuando se trata de un riesgo para la salud y la seguridad de una persona, cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de intervenir en las acciones tanto de un colega como de su líder, independientemente del cargo.
Al realizar las charlas esta semana, pida a los empleados que den ejemplos de su intervención en acciones inseguras de los líderes, asegúreles que pueden intervenir libremente en sus propias acciones inseguras, agradézcales su disposición para intervenir y prevenir una lesión o incidente.
Preguntas de apoyo:
?Si notara que alguien realiza un trabajo de forma peligrosa, qué haría?
?Можно ли здесь безбоязненно высказываться, если что-то кажется неправильным?
?¿Se puede hablar aquí sin miedo si algo parece incorrecto?
?¿Se puede expresar aquí tranquilamente su opinión si no entiende completamente en qué consiste el trabajo y qué debe hacer?
?¿Cómo lograr que en nuestro equipo se pueda hablar realmente con tranquilidad sobre cualquier tema de interés, especialmente lo que respecta a la seguridad?
Comentarios 2
Olga Baklashova,
¡Gracias por los comentarios!
Muchas gracias a Andrey por la práctica presentada.
Es realmente un gran logro que los trabajadores puedan hablar libremente sobre seguridad y plantear inquietudes a sus supervisores.
Un supervisor también es un ser humano y puede cometer errores.
A primera vista, parece que no se hizo nada, sin inversiones en desarrollo cultural...
¡Pero en realidad es un paso tan grande hacia cero lesiones!
¡¡¡Fantástico!!!