En este artículo se proponen herramientas de gestión para reducir el riesgo profesional de los trabajadores expuestos a niveles elevados de ruido.
La relevancia del material presentado se basa en el estudio de la morbilidad real de los trabajadores en comparación con los métodos predictivos. En nuestra empresa, se llevó a cabo una evaluación del riesgo profesional para la salud de los trabajadores empleados en puestos con niveles elevados de exposición al ruido. La evaluación se basó en resultados de años de control de los niveles de exposición al ruido, según los materiales de la Evaluación Especial de las Condiciones de Trabajo (SOUT) y el Control de Laboratorio de Producción (PLC), así como en información sobre el estado de salud de los trabajadores.
En el artículo anterior, analizamos la disminución de la precisión de los métodos predictivos de evaluación de riesgos debido a las imperfecciones en las metodologías de evaluación del nivel de exposición al ruido en los lugares de trabajo. Hoy proponemos considerar un segundo factor que influye en la precisión del estudio y, en consecuencia, en la rentabilidad de las medidas preventivas de la empresa.
Según el modelo predictivo de la norma GOST R ISO 1999-2017, los niveles elevados de ruido pueden contribuir a la pérdida de audición en personas sanas recién contratadas (de 20 años de edad, sin exposición previa al ruido) en tan solo 10 años (con una probabilidad del 10% para niveles de ruido de hasta 95 dB; y del 50-90% para niveles de ruido de entre 95 y 100 dB, respectivamente). Esto conlleva la pérdida de la aptitud profesional y la necesidad de reentrenamiento del trabajador o nuevas contrataciones. En puestos de trabajo con niveles de ruido de 110 dB, existe la probabilidad de desarrollar sordera (en el 10% de los casos), lo cual afecta no solo a la capacidad laboral profesional, sino también a la general.
Durante el estudio, llamó la atención el hecho de que se produjeran pérdidas auditivas de grado significativo en plazos más breves de lo previsto en los cálculos.
Se identificó una relación con el hecho de que los trabajadores de las profesiones analizadas también podrían haber estado expuestos a altos niveles de ruido mientras desempeñaban otras profesiones o trabajaban en otros puestos.
Por ello, proponemos considerar nuestra experiencia en la creación de herramientas de gestión:
En conclusión, cabe destacar que los modelos predictivos de evaluación de riesgos son una herramienta útil e importante, pero proporcionan valores orientativos y probabilísticos de los trastornos auditivos esperados. El uso de modelos predictivos permite desarrollar medidas estándar que no siempre resultan eficaces. Las herramientas de gestión que proponemos permitirán recopilar datos reales y específicos, que se utilizarán para mejorar la eficacia de la gestión de riesgos de quienes trabajan en condiciones de niveles elevados de exposición al ruido.