El esfuerzo por lograr cero accidentes exige que las grandes empresas industriales revisen sus enfoques para la formación del personal. La formación legal estándar a menudo no cubre la necesidad de desarrollar habilidades prácticas reales. En respuesta a este desafío, PAO SIBUR Holding separó la formación obligatoria de la formación en habilidades, creando el centro de desarrollo de experiencia técnica y de ingeniería "Siburintech". El coordinador de programas de formación técnica en HSE, Mikhail Omelchuk, analiza en detalle el proceso de construcción de un sistema corporativo de formación práctica: desde el diseño de las aulas hasta la motivación de los formadores internos.
Al equipar las aulas, la empresa se dio cuenta de que incluso los proveedores de equipos profesionales no siempre tienen en cuenta las particularidades de la producción real. El ponente muestra, utilizando el ejemplo de un polígono para trabajos en altura, cómo los proyectos estándar requieren adaptaciones: la altura inicial de las barandillas no permitía organizar puntos de anclaje fiables para asegurar a los alumnos. Cada detalle del polígono debe replicar el entorno de producción.
Se aplicó un enfoque similar al polígono para trabajos con riesgo de gases. Para simular situaciones de emergencia, se introdujo un sistema de suministro de humo seguro, lo que requirió una compleja reestructuración de ingeniería de la ventilación de la sala. Esto permite practicar habilidades de evacuación y rescate en condiciones lo más cercanas posible a las estresantes realidades de producción.
La experiencia técnica es solo la mitad del éxito de un programa de formación. La presentación examina en detalle el enfoque para desarrollar cursos basados en el ciclo de Kolb: desde la problematización y la teoría hasta la práctica y la retroalimentación. Al contratar contratistas externos para crear materiales de formación, la empresa introdujo la práctica de casos de demostración. El contratista debe desarrollar un pequeño módulo siguiendo estrictas listas de verificación, lo que permite descartar en una etapa temprana a aquellos que saben hacer presentaciones hermosas pero no dominan la metodología de educación de adultos.
Se presta especial atención al personal docente. En SIBUR, el 80% de los formadores corporativos de seguridad son personal de producción en activo (jefes de turno, capataces), y solo el 20% son especialistas de la función HSE. Este enfoque garantiza la máxima conexión de la formación con la práctica real. El ponente analiza el sistema de formación de estos especialistas: desde el desarrollo de habilidades de oratoria hasta la transferencia de la metodología de enseñanza. Para compensar los costes laborales adicionales de preparación y realización de clases, se ha introducido un sistema transparente de motivación financiera: doble pago base por las horas de enseñanza.
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