El desarrollo de los sistemas de gestión de seguridad industrial ha llegado a una etapa en la que las soluciones técnicas y los estándares de gestión ya no proporcionan una reducción múltiple de los accidentes. El centro de gravedad se ha desplazado hacia la persona: el operador, cuyas decisiones en situaciones críticas determinan el resultado del proceso de producción. En su presentación, Vitaly Dmitruk, basándose en 35 años de experiencia en la industria química y la fabricación de motores de aviación, analiza la naturaleza de los actos inseguros del personal y propone un enfoque integral para su prevención.
El ponente muestra que la gran mayoría de los incidentes no están relacionados con fallos de los equipos, sino con el factor humano: infracciones conscientes, exceso de confianza de los empleados experimentados o pérdida de concentración bajo estrés. Para resolver estos problemas, las sesiones informativas tradicionales no son suficientes; se requieren herramientas que formen reflejos estables y tengan en cuenta las características psicofisiológicas de los trabajadores.
Basándose en el cono de la experiencia de Edgar Dale, el ponente señala la baja eficacia de los formatos de conferencias tradicionales. Para que el conocimiento se convierta en habilidades de comportamiento seguro, es necesaria una consolidación práctica. El uso de sistemas de realidad virtual (VR) permite sumergir al trabajador en un entorno de producción realista sin riesgo para su vida y salud.
La presentación examina en detalle el mecanismo de funcionamiento de los simuladores de VR utilizando el ejemplo de la práctica de acciones en caso de descarga eléctrica. Los escenarios permiten no solo comprobar el conocimiento del algoritmo (cómo acercarse correctamente a la víctima teniendo en cuenta la tensión de paso), sino también simular el factor de la prisa. La falta de tiempo creada artificialmente provoca errores, lo que permite al trabajador enfrentarse "de mentira" a las consecuencias fatales de sus acciones. Esto reduce eficazmente el exceso de confianza injustificado en especialistas experimentados y forma una habilidad refleja para evitar el peligro.
Además de la formación, un elemento críticamente importante en la prevención de errores es la evaluación del estado psicofisiológico del personal. El ponente propone la implementación de un sistema de filtrado multinivel, que comienza en la etapa de contratación.
No todos los especialistas con un diploma relevante son capaces de gestionar de forma segura procesos tecnológicos complejos. El uso de pruebas psicométricas permite identificar a personas con riesgos inherentes: tendencia a acciones impulsivas, distracción o incapacidad para mantener la calma. Sobre la base de estos datos, se toman decisiones sobre la admisión de empleados a trabajos de alto riesgo o su traslado a áreas menos críticas.
Incluso el trabajador más fiable puede llegar al turno en un estado de profundo estrés, fatiga o depresión. El ponente subraya la importancia de evaluar la tensión situacional antes de comenzar a trabajar. Los supervisores de línea deben ser capaces de reconocer los signos de disminución de la concentración durante las sesiones informativas previas al turno y apartar rápidamente a dichos empleados de la realización de tareas responsables para eliminar el riesgo de un accidente debido a la pérdida de atención.
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