Evolución de la cultura de seguridad: de la teoría a la práctica
El desarrollo de la cultura de seguridad no es solo una tendencia de moda, sino una etapa natural en la evolución de cualquier empresa de producción. Cuando se cumplen los requisitos legales básicos y la tasa de lesiones deja de disminuir, surge la necesidad de pasar a un nuevo nivel de gestión. En este seminario web, Anna Voronkova, gerente de HSE de Heineken, comparte su experiencia práctica en la transformación de la cultura de seguridad y la transición de un enfoque reactivo a uno interdependiente.
La ponente analiza cómo medir lo que parece intangible y ofrece herramientas concretas para evaluar el estado actual de la organización. En la presentación se examina en detalle el modelo de la curva de Bradley y la metodología High-Performance Organization (HPO), que permite estructurar el proceso de cambio.
Seis elementos para evaluar la cultura de seguridad
Para comprender en qué nivel se encuentra la empresa y qué se debe hacer para pasar a la siguiente etapa, la ponente propone analizar los procesos a través de seis bloques clave:
- Estructura del proceso: distribución clara de roles y responsabilidades. Es importante entender quién es responsable de áreas específicas (por ejemplo, trabajos en altura o el procedimiento LOTO), e implementar nuevas funciones solo cuando se haya creado una base para ello.
- Sistema de recompensas y castigos: equilibrio entre motivación y disciplina. En el nivel más alto de desarrollo cultural, seguir las reglas de seguridad se convierte en una necesidad interna del trabajador, y no en el resultado de estímulos externos.
- Gestión del rendimiento: definición de KPI y estándares. La ponente muestra con un ejemplo cómo cambian los requisitos de velocidad de respuesta ante desviaciones dependiendo del nivel de cultura (de 10 días en el nivel reactivo a 24 horas en el interdependiente).
- Sistema de recopilación de datos: digitalización de procesos. El uso de herramientas de TI permite evaluar objetivamente los indicadores, realizar un seguimiento de los plazos para corregir infracciones y gestionar la capacitación.
- Personas y sus competencias: transición de la capacitación obligatoria a la funcional. La implementación de nuevos procedimientos requiere la preparación de expertos y el uso de formatos de aprendizaje modernos (por ejemplo, tecnologías de realidad virtual o microaprendizaje).
- Procesos y tareas: disponibilidad de la información. El uso de estándares visuales (One-Point Lesson) y la comunicación abierta con los trabajadores ayudan a garantizar que los requisitos sean comprensibles y factibles.
Transición gradual: cómo no agotarse en el camino hacia el ideal
La idea clave de la presentación es la necesidad de implementar cambios de manera gradual. Es imposible saltar del nivel reactivo directamente al interdependiente. Si la empresa recién comienza a construir el sistema, las auditorías de comportamiento de seguridad no funcionarán. Primero es necesario garantizar el cumplimiento básico de los estándares, establecer el suministro de EPP y realizar inspecciones periódicas.
Anna destaca la importancia de establecer objetivos realistas. En la etapa inicial, puede ser necesaria una administración estricta (por ejemplo, establecer normas para identificar condiciones peligrosas para cada trabajador). A medida que se desarrolla la cultura, estos incentivos artificiales desaparecen, ya que el comportamiento seguro se convierte en la norma.
Qué aprenderá en este seminario web:
- ¿Cómo determinar el nivel actual de cultura de seguridad en su empresa?
- ¿Qué métricas utilizar para evaluar la eficacia de los procesos de HSE?
- ¿Cómo distribuir correctamente la responsabilidad de la seguridad entre los jefes de departamento?
- ¿Por qué las auditorías de comportamiento no funcionan en las etapas iniciales del desarrollo del sistema?
- ¿Cómo involucrar al personal de línea en el proceso de identificación y mitigación de riesgos?