El desarrollo de la seguridad laboral está indisolublemente ligado al progreso industrial. El ponente destaca tres etapas principales en la evolución de los sistemas de seguridad. La primera etapa se centró en soluciones técnicas: barreras y bloqueos que surgieron en respuesta a la industrialización. La segunda etapa trajo soluciones organizativas: estándares, reglamentos y procedimientos. Sin embargo, a pesar de estas medidas, los accidentes no desaparecieron por completo. El principal obstáculo en el camino hacia la meta de cero accidentes fue el ser humano y su comportamiento.
Hoy nos encontramos en la tercera etapa: la etapa de la seguridad conductual. Una mayor reducción de los accidentes solo es posible mediante un cambio positivo en el comportamiento de los trabajadores. En la presentación se examina detalladamente el problema: los enfoques existentes (auditorías conductuales, tarjetas de parada) a menudo tienen un carácter fragmentario y se consideran exclusivamente desde la perspectiva de la empresa, y no del propio trabajador.
Para resolver el problema de la participación, el ponente propone una nueva metodología: un sistema personal de seguridad laboral consciente. La esencia del enfoque radica en la transición del paradigma «sistema - herramienta de trabajo» al paradigma «sistema - sistema». El trabajador es considerado como un sistema funcional independiente con sus propios objetivos y valores.
La metodología se basa en la alineación de los objetivos personales del trabajador con los objetivos de la empresa. Si el trabajador comprende que para alcanzar sus metas vitales (salud, ingresos estables, desarrollo profesional) necesita utilizar los recursos de la empresa, acepta conscientemente las reglas del juego. En este caso, el trabajador no actúa como un ejecutor pasivo, sino como un cliente interno de las herramientas de seguridad (instrucciones, EPP, formación).
El ponente analiza la estructura del sistema personal, que incluye siete elementos clave basados en el ciclo PDCA:
La implementación de una seguridad consciente requiere cambiar el papel de los especialistas en HSE. El ponente muestra con el ejemplo de su empresa que sacar a los especialistas de la subordinación de los gerentes de línea y elevar su estatus (incluido el nivel salarial) permite convertir al departamento de HSE en un verdadero socio para el negocio. Los especialistas se convierten en metodólogos y facilitadores, no solo en controladores.
Se presta especial atención a los indicadores proactivos (KPI). La evaluación del trabajo del departamento se basa no solo en la ausencia de lesiones, sino también en la ejecución de medidas preventivas: identificación de riesgos, realización de simulacros y provisión de recursos. Esto elimina la motivación para ocultar accidentes y estimula el trabajo real para prevenir incidentes.
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