- Juego, juego... ¿acaso somos niños para andar jugando?
- ¡No somos niños! Nos dividimos en 2 grupos: el primero trabaja con material didáctico y realiza una tarea práctica; el segundo realiza la tarea práctica de forma lúdica.
¿Cuántos participantes creen que hubo en el primer grupo?
Correcto, muy pocos.
Cuando la gente escucha la palabra "juego", le parece que no va a pasar nada serio.
¡Sí que pasará! ¡Y de qué manera!
Olvidan que desde temprana edad APRENDIERON SOBRE EL MUNDO A TRAVÉS DEL JUEGO.
- ¿Les gustaba?
- ¡Sí!
- ¿Entonces qué ha cambiado ahora?
- Ahora somos adultos.
- ¿Y? ¿Acaso no pueden aprender a través del juego?
- Podemos.
- ¡Sí! ¡Pueden!
Después de todo, la gamificación es la aplicación de mecánicas de juego en contextos ajenos a los juegos. Los juegos permiten que el aprendizaje sea más interesante, eficaz y memorable.
¿Qué beneficios obtiene el alumno al aplicar la gamificación?
1️⃣ Claridad y demostración de cómo trabajar correctamente con equipos, materiales y herramientas, porque "mientras el profesor habla, el alumno no aprende".
2️⃣ Reducción de errores y comprensión de qué acciones pueden provocar accidentes industriales y siniestros, y cómo el conocimiento de las medidas de seguridad contribuye a la toma rápida de decisiones seguras.
¡En el juego se puede cometer errores, pero en la vida un error cuesta caro!
3️⃣ Aumento de la motivación y el interés por la formación en HSE, concienciando de que su vida (la del trabajador), salud y seguridad no son solo un "bla, bla, bla", sino un valor para la empresa.
Imaginen a un trabajador que agradece al finalizar la capacitación, porque todo lo visto en el curso le resultó interesante y útil. ¡El trabajador cree sinceramente que la seguridad es un elemento indispensable de su vida!
¿Con qué emociones e impresiones aplicará el trabajador sus conocimientos de seguridad en el futuro?
¡Ya se lo imaginaron!
¡Y esto es real! ¡No hay nada imposible!
¿Utilizan ustedes los juegos con frecuencia en la capacitación?