«Según los resultados de la investigación del incidente, se ha elaborado un boletín informativo». Esta frase es familiar para cualquier especialista en HSE. Estos folletos informativos, redactados en un lenguaje burocrático y frío, son una herramienta eficaz para informar, pero débil para influir en el comportamiento. Llevan los hechos a la mente, pero no al corazón. Como resultado, los empleados conocen el caso, pero no sienten una implicación personal ni perciben el riesgo.
Nuestra empresa encontró la manera de superar esta brecha. Lanzamos la serie de videos «Delo sluchaya», que cambió radicalmente el enfoque de las comunicaciones en el ámbito de HSE y permitió no solo informar, sino forjar una actitud consciente al respecto.
Del hecho a la emoción: la filosofía del proyecto «Delo sluchaya».
La idea principal del proyecto son las historias reales de personas reales. Nuestros protagonistas son colegas que han sufrido lesiones o han infringido reglas fundamentales. No los juzgamos, sino que les damos la oportunidad de compartir su experiencia personal, transformando un evento negativo en un poderoso recurso de aprendizaje para toda la organización.
Cada episodio no es simplemente una grabación de preguntas y respuestas, sino una historia cuidadosamente planificada.
El protagonista reconstruye en detalle, paso a paso, la cadena de eventos que llevaron al incidente. El énfasis se pone en los antecedentes: aquellas desviaciones y hábitos «insignificantes» que finalmente conformaron un cuadro trágico.
El trabajador describe el momento mismo del incidente y comparte sus sentimientos y emociones. Estas revelaciones tienen un impacto fortísimo en la audiencia.
Muchos hablan de las pérdidas físicas y emocionales: la rehabilitación, la angustia de la familia, el sentimiento de culpa. Esto hace que el riesgo sea tangible.
El final de la historia es esperanzador y constructivo. El protagonista responde a las preguntas principales: «¿Qué he aprendido?», «¿Cómo ha cambiado mi actitud hacia la seguridad?», «¿Qué consejo le daría a mis colegas?». Este es el momento clave que consolida la mentalidad correcta.
Este tipo de historias impactan en el subconsciente, haciendo que los empleados reflexionen sobre las consecuencias antes de cometer una acción de riesgo.
El formato de video, distribuido a través de los medios corporativos y transmitido en las reuniones, garantiza un gran alcance y una mejor asimilación de la información en comparación con los documentos de texto.
La participación en las grabaciones es una decisión voluntaria de los empleados, a quienes reconocemos en los Días de Seguridad corporativos. La apertura y la disposición para hablar sobre temas difíciles demuestran que la empresa realmente se preocupa por las personas y no solo rinde cuentas sobre los KPI. Esto fortalece el espíritu corporativo y la lealtad.