La gestión de riesgos y la prevención de accidentes graves son tareas clave en la industria moderna. Cualquier incidente es precedido por una serie de situaciones potencialmente peligrosas y deficiencias menores. Durante la sesión dedicada a los desafíos actuales en HSE, Margarita Anokhina, Directora del Departamento de Investigación de Incidentes de Nornickel, analiza una de las herramientas más estrictas pero necesarias: las reglas cardinales de seguridad (RCS).
La ponente comienza con el contexto histórico: los intentos de regular el comportamiento humano han existido durante milenios, comenzando con el Código de Hammurabi. Sin embargo, las personas siguen rompiendo las reglas. ¿Por qué sucede esto? La presentación examina en detalle las razones principales: la certeza de impunidad (experiencia positiva-negativa), el análisis de riesgos insuficiente, el sentido de libertad de elección y, lo que es más importante, la influencia del «mal ejemplo» de los empleados experimentados. Además, la ponente destaca el cambio de enfoque de la «culpa humana» a los «errores del sistema»: el comportamiento no normativo suele ser consecuencia de barreras insuficientes.
Una regla cardinal no es solo una instrucción. Es un requisito que afecta personalmente al trabajador, cuya infracción puede provocar lesiones mortales. La persona debe ser plenamente consciente de las consecuencias de sus acciones, tanto físicas (riesgo de muerte) como administrativas.
La ponente muestra, utilizando el ejemplo del ranking nacional ruso de RCS, que los 10 principales riesgos laborales en muchas grandes empresas coinciden. El líder indiscutible es el trabajo en altura. A pesar de que esta regla es obvia y las infracciones son fáciles de detectar, sigue siendo la fuente más frecuente de incidentes. El top también incluye el movimiento de cargas, maquinaria en movimiento, transporte y corriente eléctrica.
La implementación de las RCS actualizadas en Nornickel (pasando de una larga lista a seis «reglas de oro») arrojó resultados concretos. La ponente cita estadísticas: antes de actualizar las reglas, la proporción de accidentes relacionados con las RCS era del 47%. Tras la implementación, se redujo al 33%, luego al 14%, 5%, y finalmente la empresa alcanzó una tasa cero de lesiones mortales por causas relacionadas con la infracción de las RCS.
Sin embargo, el sistema requiere ajustes constantes. Al revisar las reglas, el grupo de trabajo discutió la posibilidad de mitigar los castigos (advertencias, reprimendas en lugar de despido). La conclusión fue inequívoca: solo el despido. ¿Por qué es importante? Las estadísticas muestran que los empleados con más de 15 años de experiencia a menudo se convierten en infractores reincidentes. Si se les perdona, seguirán infringiendo, dando un mal ejemplo a los jóvenes, lo que finalmente conducirá a nuevas tragedias.
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