La transición de un sistema de castigos a la elección consciente de un comportamiento seguro es un desafío clave para las empresas de producción modernas. Alina Sokolova, subdirectora general de calidad y seguridad industrial de Steel Technology, comparte su experiencia práctica en la transformación de la cultura de seguridad. En la presentación se examina en detalle un enfoque integral para la identificación de riesgos, donde la seguridad se convierte no solo en una prioridad, sino en un valor interno de cada empleado.
El sistema de monitoreo en la empresa se basa en la regularidad y la participación. Las rondas matutinas diarias por las áreas de producción se complementan con inspecciones semanales de las oficinas y auditorías no planificadas. La ponente subraya la importancia de la transparencia del proceso: los jefes de área son notificados con antelación sobre las rondas planificadas a través de un chat general y pueden unirse voluntariamente a la inspección.
Este enfoque permite cambiar el enfoque de registrar pequeñas infracciones cotidianas a identificar situaciones potencialmente peligrosas. Los defectos menores se corrigen en el lugar, mientras que los riesgos graves se registran en el sistema Bitrix asignando responsables y plazos. En un año, este monitoreo permitió detectar riesgos adicionales no considerados en la evaluación anual, lo que demuestra la eficacia del control continuo.
La ponente analiza un aspecto crítico de la accidentabilidad: el comportamiento inseguro inconsciente. Los métodos tradicionales (instrucciones, capacitaciones) no funcionan en este caso. La herramienta para solucionarlo son las inspecciones por observación (auditorías de comportamiento).
El proceso está estructurado de la manera más correcta posible: el operador es avisado con antelación sobre la observación, que dura entre 10 y 15 minutos. La etapa más importante es la retroalimentación posterior. La discusión se basa en la evaluación de la situación, no en la personalidad del empleado. La búsqueda conjunta de las causas de las acciones inseguras permite formar un nuevo modelo de comportamiento seguro que, con el tiempo, se convierte en rutina.
El desarrollo lógico del sistema de monitoreo fue la implementación de un mecanismo de propuestas de mejora. Cualquier empleado puede presentar una idea para aumentar la seguridad, mejorar la ergonomía o el medio ambiente. Para lograr el máximo alcance se utilizan diversos canales: formularios electrónicos y en papel, buzones de recolección e incluso «agentes de mejora» especiales.
Cada propuesta pasa por una evaluación de riesgos antes y después de su implementación. La motivación se refuerza económicamente: se paga una bonificación incluso por las ideas rechazadas, y por las implementadas, una cantidad mayor. Además, se paga un porcentaje del efecto económico. Esta herramienta ha permitido descubrir decenas de riesgos ocultos y aumentar significativamente la participación del personal.
Explore la biblioteca completa de mejores prácticas de seguridad industrial
Ir a la biblioteca