El desarrollo de la seguridad laboral está estrechamente ligado al progreso industrial. El objetivo de cada etapa de este progreso — la revolución industrial — consiste en reducir radicalmente los costes del trabajo humano por unidad de producto mediante la implementación revolucionaria de los medios de producción más modernos.
En este sentido, el desarrollo de la seguridad laboral surge como una respuesta adecuada de las empresas a estas innovaciones revolucionarias. Es evidente que, en estas condiciones, la seguridad laboral ha atravesado y atraviesa sus 4 etapas de desarrollo (véanse la imagen y la tabla).
Teóricamente, las soluciones de las dos primeras etapas garantizan la reducción de la siniestralidad hasta el nivel necesario, pero esto no sucede. La tercera etapa demuestra que el ser humano se ha convertido en el eslabón más débil de la tríada de la seguridad industrial: «equipo-procedimiento-persona».
La baja eficacia de los intentos realizados para cambiar el comportamiento humano se debe a que todos ellos parten de los intereses de la empresa y no del trabajador. Esto significa que hoy en día se debe abandonar el paradigma obsoleto de la relación entre la organización y el trabajador como «sistema-herramienta de trabajo» y pasar a uno nuevo de «sistema-sistema». En el marco de este nuevo paradigma para la tercera etapa, es necesario desarrollar nuevas herramientas de gestión del comportamiento seguro del personal a nivel organizacional de la empresa. Uno de estos intentos ha sido realizado por el autor basándose en el modelo «Sistema personal de seguridad laboral consciente».
Sin embargo, incluso una solución exitosa al problema de la seguridad laboral en la tercera etapa no garantiza la eliminación total de los accidentes: aunque el trabajador evite las infracciones conscientes de las normas de seguridad, aún puede cometer infracciones involuntarias o errores.
Es evidente que, con el desarrollo de las tecnologías informáticas y de la información, el problema de las infracciones involuntarias y los errores se resolverá en la cuarta etapa. Se espera que la aplicación masiva de sistemas de seguridad inteligentes comience en el segundo cuarto del siglo XXI.