Estimado colega, le propongo iniciar una serie de artículos sobre el tema «El código moderno del empleado de HSE».
El mundo no se detiene. El modelo adoptado anteriormente, donde el ingeniero de HSE es un controlador o inspector que castiga las infracciones, ha quedado obsoleto hace mucho tiempo.
Las empresas exigen metodólogos activos y entusiastas, apasionados por su profesión y convencidos de la importancia de su misión. Empleados que demuestren liderazgo en HSE y ayuden a construir una cultura de producción segura.
Realizamos una lluvia de ideas y nos analizamos desde la perspectiva de los «VALORES CORPORATIVOS».
Así nació el «Código del empleado de HSE». He aquí el modelo a seguir ideal para nosotros.
Hoy propongo mis reflexiones sobre el valor de la «Colaboración», bajo la óptica de la construcción de una comunicación efectiva.
Considero que construir una comunicación efectiva representa el 80% del éxito de un especialista en HSE y solo el 20% su base técnica. He observado muchas veces cómo un colega técnicamente muy preparado era totalmente incapaz de establecer contacto tanto con los empleados como con la dirección.
Como resultado: conflictos interminables, cada uno convencido de tener la razón y, o bien no hay mejora en el proceso, o bien los indicadores empeoran.
Un buen especialista en HSE no puede prescindir de conocimientos en psicología, inteligencia emocional e incluso fundamentos de marketing. Es bien sabido que dos personas diferentes escucharán al mismo orador de manera distinta.
La forma en que el interlocutor percibe la información se ve influenciada por su experiencia previa, sus emociones y las circunstancias.
Y todo esto debe tenerse en cuenta al comunicarse. ¿Alguna vez alguien se ha detenido a pensar que siempre evaluamos a nuestro interlocutor en el trabajo en tres niveles?
¿Ha notado que hay personas en el trabajo que son profesionales al 100%, pero a las que no dan ganas de pedirles consejo? 😬 Uno prefiere sufrir solo. 😩
Porque todos somos humanos y nos comunicamos, ante todo, emocionalmente. 💕
Si una persona, tras hablar con usted, se queda con un buen estado de ánimo, si la ha contagiado de positivismo, es muy probable que acuda a usted en busca de ayuda la próxima vez que no esté segura de cómo realizar un trabajo de forma segura. 😉
En una comunidad profesional de especialistas en HSE había un experto excepcional. De otro nivel 🚀 en el ámbito de HSE.
Es genial tener la oportunidad de pedir consejo en tu área, incluso cuando te consideras un profesional.
Te alegras como un niño al poder hacer una lluvia de ideas y resolver un problema de cualquier complejidad. Sin embargo, ¡había un «pero» muy grande!
Este era precisamente el caso de una persona que no sabía en absoluto cómo construir una comunicación:
Esto provocó que muchos simplemente dejaran de escribir sus respuestas, algunos se dieran de baja y otros dejaran de hacer preguntas por miedo a ser blanco de insultos verbales.
La administradora del chat tomó una decisión firme y le pidió al experto que abandonara la comunidad.
Si recibe comentarios negativos con frecuencia, pero se justifica diciendo que no es usted, sino que la profesión lo exige, se está mintiendo a sí mismo.
Es mejor empezar a vigilar la propia toxicidad antes de que lo declaren a uno ineficiente.
Le propongo realizar un ejercicio concreto:
Reflexionar sobre si «¿es verdad que todos son malos y yo soy un santo?», puede ser muy útil. Siempre empezamos por nosotros mismos ❤️