Esta nota es una continuación del relato sobre la realización de sesiones de riesgos para la identificación de riesgos ambientales utilizando la herramienta ENVID*.
Así pues, hemos decidido llevar a cabo una sesión de riesgos y hemos reunido a un excelente grupo de expertos. ¿Qué queremos obtener como resultado de la sesión de riesgos? ¿Qué producto final esperamos al concluir la sesión?
¡Es una pregunta extraña!
La respuesta lógica es: «Esperamos un registro (lista, inventario, etc.) de riesgos ambientales ya formado (a continuación se presenta el aspecto habitual de un registro de riesgos ambientales)».
¿Qué tan conveniente es este planteamiento del problema? Analicémoslo.
Una sesión de riesgos suele durar de 1 a 2 días laborables, de los cuales la lluvia de ideas efectiva toma aproximadamente entre 4 y 6 horas.
Ejemplo típico del desarrollo de una sesión de riesgos. Surge la idea de un riesgo (≈2 min). El grupo intenta formular el nombre ideal del riesgo (≈5 min). El grupo llega a la evaluación del daño financiero, comienzan las discusiones, alguien busca algo frenéticamente en el ordenador, alguien llama por teléfono, alguien corre a su oficina a por un papel. Por lo general, si no se limita estrictamente, el cálculo del daño financiero puede llevar de 15 a 20 minutos. En total, la discusión de un solo riesgo puede tomar entre 20 y 25 minutos. Una aritmética simple muestra que, con este enfoque, se lograrán discutir unos 10 riesgos durante toda la sesión.
Vale la pena preguntarse: ¿qué queremos obtener en la sesión de riesgos? ¿Un registro de riesgos modesto y bien presentado pero lejos de ser transparente, o un documento preliminar que refleje la situación real?
Yo he encontrado la respuesta. El objetivo es la transparencia. La tarea principal del grupo de expertos en la sesión presencial de riesgos es la búsqueda máxima de riesgos y su descripción preliminar. Todos los cálculos detallados y las formulaciones finales se realizan fuera de la sesión de riesgos y no necesariamente por los expertos.
Lo que debe quedar registrado obligatoriamente en la sesión de riesgos:
Lo que se puede hacer fuera de la sesión de riesgos:
Ejemplo de un registro tras la sesión de riesgos (los campos obligatorios están resaltados en color).
La práctica demuestra que llevar el registro de la sesión de riesgos en este formato acelera significativamente el proceso. Se identifica y registra un número significativamente mayor de riesgos. Por supuesto, surge un cierto volumen de trabajo fuera de la sesión, pero este puede realizarse sin la participación de expertos especializados.
Bonus final. Este enfoque no permite ver la evaluación final del riesgo durante la sesión y evita que los expertos manipulen la valoración. La subestimación o sobreestimación artificial de la evaluación en beneficio propio es un problema común en el ámbito de los riesgos ambientales.
* ENVID (Environmental Identification) es una práctica global común para la identificación y evaluación de riesgos ambientales. ENVID es la adaptación «ambiental» de la herramienta aún más conocida HAZID (Hazard Identification). La base del método es una lluvia de ideas estructurada.