Como continuación de mi presentación en el seminario web del 16.10.2025, me gustaría hablar un poco más en detalle sobre el control de producción y por qué el método tradicional de control de producción no es suficiente.
En la industria del carbón, los métodos tradicionales de control de producción a menudo resultan ineficaces contra las amenazas más graves. Estos métodos suelen centrarse en el cumplimiento de las normas y reglamentos federales, en lugar de en la reducción real de los riesgos.
A pesar de los avances en los indicadores de seguridad, siguen produciéndose eventos no deseados, como incendios subterráneos, desprendimientos de rocas y explosiones de metano y polvo de carbón. En casi todos los casos, las investigaciones revelan el mismo patrón: los riesgos eran conocidos, pero las medidas de control no siempre funcionaron de manera efectiva.
El enfoque basado en riesgos cambia radicalmente este paradigma, ofreciendo una distribución focalizada de los recursos en las zonas de alto riesgo. Este enfoque permite ahorrar recursos laborales, materiales y financieros, tomando las medidas necesarias de manera oportuna allí donde realmente se necesitan.
En lugar de considerar todas las medidas de control como equivalentes, la metodología del ICMM identifica y prioriza aquellos riesgos que deben controlarse para prevenir eventos no deseados específicos.
Una medida de control crítico no es simplemente cualquier medida, sino exactamente la que debe funcionar para detener un evento negativo. Si esta medida de control falla, las consecuencias serán catastróficas.
La implementación del enfoque basado en riesgos en una empresa requiere un esfuerzo sistémico y consta de varias etapas interrelacionadas:
Identificación de riesgos: un análisis exhaustivo de todos los procesos de producción, equipos, mecanismos y posibles errores humanos. En esta etapa se aplican diversos métodos de análisis (GOST R 58771 – 2019 "Gestión de riesgos. Técnicas de evaluación de riesgos").
Evaluación y priorización de riesgos: determinación de la probabilidad de que se materialicen los peligros y sus posibles consecuencias para las personas, los equipos y el medio ambiente. Para ello se utilizan matrices y modelos especiales que clasifican los riesgos según su nivel de importancia: alto, medio y bajo.
Implementación de medidas de mitigación de riesgos: desarrollo y ejecución de un plan de acción que incluye tanto soluciones técnicas (instalación de barreras de protección adicionales) como medidas organizativas (capacitación de los empleados, mejora de las instrucciones y de la normativa interna).
Control y monitoreo de riesgos: supervisión constante de la ejecución de las medidas implementadas, inspecciones periódicas, auditorías y análisis de incidentes para garantizar la eficacia de las decisiones adoptadas.
La gestión eficaz de los riesgos críticos se basa en cinco principios clave:
Identificación clara de los riesgos críticos: para comprender cuáles de ellos previenen realmente los eventos negativos;
Indicadores de rendimiento definidos para los riesgos críticos: para comprender qué debe hacer cada medida de control para garantizar la seguridad de la empresa;
Verificación y monitoreo de la operatividad de los riesgos críticos: para llevar a cabo auditorías internas con el fin de confirmar su eficacia;
Asignación de responsables de los riesgos críticos: para establecer claramente la responsabilidad de cada trabajador que realiza el control de producción y lleva a cabo las inspecciones;
Elaboración de informes transparentes sobre los riesgos críticos: para realizar un seguimiento y comunicar cómo funciona el control de producción en la empresa.
La implementación del enfoque basado en riesgos de acuerdo con la metodología del ICMM permite:
No solo reaccionar ante las amenazas potenciales, sino también prevenirlas antes de que ocurran;
Reducir las pérdidas de producción y evitar posibles multas de los organismos reguladores;
Mejorar la cultura de seguridad mediante la participación del personal técnico y de ingeniería en el control de producción.
En conclusión:
La gestión de riesgos críticos no es simplemente otro nivel de documentación de riesgos. Es un cambio fundamental en la forma en que se garantiza la seguridad de la empresa. Al simplificar los sistemas y centrarse solo en lo que realmente importa, la empresa pasa de una seguridad basada en el cumplimiento normativo a una prevención basada en la eficacia, creando lugares de trabajo más seguros y reduciendo el riesgo de incidentes catastróficos.