La integración de nuevas instalaciones de producción siempre va acompañada de la necesidad de sincronizar la cultura corporativa. Esta cuestión es especialmente aguda al entrar en mercados internacionales, donde los estándares de seguridad industrial chocan con la mentalidad local y un nivel diferente de desarrollo tecnológico. En el marco del seminario web, se examina en detalle el caso de la implementación del proyecto "Liderazgo en la gestión de riesgos" en una fábrica de cemento en la República de Uzbekistán. El ponente, Nikita Wildt, revela el proceso de transición de un modelo reactivo de detección de infracciones a un enfoque proactivo orientado a los riesgos en condiciones de barreras lingüísticas y culturales.
Al iniciar el proyecto, el equipo se encontró con que los métodos tradicionales de motivación, basados en incentivos materiales o crecimiento profesional, resultaron ineficaces. El valor clave para los trabajadores locales es la familia y el respeto a los mayores. Comprender esta particularidad permitió reestructurar la comunicación: el concepto de cero accidentes se transmitió a través del prisma de los valores familiares y el bienestar de los seres queridos. Esto explica por qué es importante adaptar no solo el lenguaje de la documentación normativa, sino también los propios significados.
Para superar la barrera del idioma y el diferente nivel de preparación básica, la formación se llevó a cabo en pequeños grupos de 15 personas con la participación obligatoria de traductores. Los bloques teóricos se alternaron con salidas prácticas a la producción ("caza de riesgos"), donde en microgrupos de 2-3 personas se practicaron las habilidades de identificación de peligros. Este formato no deja lugar a quedarse callado y permite identificar líderes informales directamente en los talleres.
El ponente muestra con un ejemplo cómo se llevó a cabo el proceso de digitalización de la notificación de peligros. Inicialmente, para registrar los riesgos se utilizó un bot de Telegram familiar para los trabajadores, lo que garantizó una baja barrera de entrada y una rápida participación. A medida que el proyecto se desarrolló, comenzó una transición gradual a una aplicación móvil corporativa.
Cada informe de riesgo no solo se registra, sino que se evalúa según una matriz de criticidad y va acompañado del desarrollo de medidas correctivas. Un elemento importante del sistema fue la gamificación: por los riesgos identificados y eliminados, los empleados reciben una moneda interna ("tops"), que se puede canjear por bienes y servicios reales. Esto transformó la percepción del proceso: informar sobre un riesgo dejó de considerarse una "delación" de un compañero y pasó a percibirse como una contribución a la seguridad general.
Para garantizar la sostenibilidad del proyecto, se apostó por la formación de entrenadores propios entre el personal de línea y los especialistas de la fábrica. La preparación de mentores locales, bilingües y que conocen la especificidad de la producción desde dentro, permite reducir la dependencia de contratistas externos y aumentar la confianza del equipo.
En lugar de la firma formal de instrucciones, se propuso a los empleados adoptar voluntariamente los "Principios vitales del líder de seguridad". La transición de reglas impuestas a principios personales crea una barrera interna más fuerte contra las infracciones, ya que se basa en el sentido de la dignidad y los compromisos asumidos públicamente.
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Comentarios 1
Es agradable ver a un colega de la industria cementera. Conozco bien la planta Akhangaran Cement del período 2016-2019. Lo que hacen es un esfuerzo enorme. ¡Les deseo éxito!