La gestión de energías peligrosas es un elemento crítico de la seguridad industrial. Las estadísticas muestran que los incidentes relacionados con el arranque no autorizado de equipos o la liberación de energía a menudo provocan las lesiones más graves. En su presentación, Dmitry Zubov, director de seguridad industrial y bienestar del grupo de empresas Danone, analiza la experiencia práctica en la implementación del estándar Lockout/Tagout (LOTO), que permitió a las plantas de producción reducir a cero el número de este tipo de incidentes.
El ponente señala que el intento inicial de la empresa de delegar la implementación del sistema a un contratista externo resultó ineficaz. La evaluación de riesgos se llevó a cabo de manera formal, sin la participación del personal de línea que conoce las especificidades de los equipos. Esto llevó a la creación de instrucciones atractivas pero irrelevantes que no protegían a los trabajadores en la práctica.
Como resultado, se tomó la decisión de construir el sistema desde cero. La empresa desarrolló sus propios estándares, formularios de permisos y metodología de auditorías. El factor clave del éxito fue la participación de los propios empleados en el proceso de evaluación de riesgos, lo que garantizó la aplicabilidad real de los procedimientos en el lugar de trabajo y una comprensión profunda de los mecanismos de funcionamiento del sistema.
En lugar de contratar especialistas en seguridad independientes, la empresa integró las funciones de LOTO en las responsabilidades del personal existente, asignando roles específicos:
Se desarrollaron capacitaciones específicas para cada grupo y se crearon polígonos de práctica en las plantas, donde el personal practica de manera segura las habilidades de desconexión de energía.
Para que un sistema de seguridad funcione, debe ser conveniente y no bloquear los procesos comerciales. Dmitry muestra, utilizando el ejemplo de operaciones rutinarias, cómo evitar el papeleo innecesario. En lugar de emitir docenas de permisos diarios para la limpieza regular de los filtros de las tuberías, la empresa invirtió en la modernización de los equipos: instaló válvulas de cierre locales.
Durante el proyecto, alrededor del 70% de los puntos de bloqueo en las empresas fueron equipados técnicamente. Esto permitió convertir muchos procesos en procedimientos rutinarios estandarizados, integrando la seguridad en el trabajo diario y reduciendo significativamente el tiempo dedicado a la burocracia.
La implementación de medios técnicos y la redacción de instrucciones son solo una parte de la tarea. El principal desafío fue cambiar la actitud del personal hacia los procedimientos de bloqueo. Para ello, la empresa aplicó un enfoque integral:
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Comentarios 2
Rita Zaynisheva, intente actualizar la página, la sala ya está abierta.
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