La implementación de una cultura de producción segura en grandes instalaciones industriales a menudo se enfrenta a una mentalidad arraigada de los contratistas, que se puede resumir en la frase: "Las reglas están hechas para romperse". Cambiar este paradigma requiere ir más allá de los procedimientos estándar y recurrir al concepto de "Hearts and Minds" (Corazones y Mentes): la participación a través de los corazones y las mentes. Rodion Korolkov, utilizando el ejemplo de un proyecto de petróleo y gas a gran escala, analiza en detalle cómo el liderazgo en todos los niveles de gestión puede transformar la actitud del personal hacia HSE.
El ponente destaca que cualquier iniciativa en el ámbito de la seguridad está condenada al fracaso sin tres elementos básicos: la voluntad de la dirección, el liderazgo activo y la coherencia. La cultura no se desarrolla exclusivamente mediante los esfuerzos de los especialistas en HSE; el principal motor son los gerentes de producción. Son ellos quienes deben convertirse en la locomotora del cambio, transmitiendo el valor del trabajo seguro tanto dentro de su empresa como entre las organizaciones asociadas.
La presentación examina en detalle el mecanismo de influencia de la alta dirección sobre los empleados de base. Cuando el director general reserva días especiales para visitar los sitios de producción sin realizar reuniones matutinas o visita instalaciones peligrosas en días festivos, envía una poderosa señal a todo el equipo. La pregunta clave que un líder debe hacer en el lugar es: "¿Cómo puedo ayudar para que su trabajo sea más seguro?". Esto genera confianza y demuestra que la seguridad no es una formalidad, sino una verdadera prioridad comercial.
Se presta especial atención a la resolución de conflictos entre los indicadores de producción y los requisitos de seguridad. El ponente muestra, con el ejemplo de la parada de una instalación de tratamiento de petróleo debido a la amenaza de un rayo, cómo las acciones correctas de la dirección refuerzan la cultura. A pesar de las pérdidas financieras por la parada de la instalación, la decisión fue recompensada, ya que una buena seguridad es un buen negocio. En contraste, se da un ejemplo de antiliderazgo, cuando un gerente viola las reglas en su propia instalación, lo que destruye instantáneamente la motivación de los subordinados para cumplir con los requisitos.
Una de las herramientas prácticas clave presentadas en el seminario web es el "discurso del líder". Se trata de una presentación breve (de 5 a 15 minutos) destinada a formar las actitudes correctas en el personal. El ponente analiza la estructura de dicho discurso: debe comenzar con una explicación de por qué la seguridad es importante para el líder como individuo. El elemento central es una historia personal que contiene contexto, conflicto y conclusiones. Contar eventos reales que influyeron en la visión del mundo del líder funciona de manera mucho más efectiva que las instrucciones secas, terminando con un claro llamado a la acción y la indicación de expectativas mutuas.
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