El miércoles es el mejor día de la semana: el Líder puede dedicar tiempo a sí mismo y al desarrollo del equipo.
Para empezar, amigos, propongo que nos pongamos de acuerdo sobre lo que sabemos y lo que entendemos por Liderazgo.
En primer lugar, el Liderazgo se puede desarrollar y se puede aprender. En segundo lugar, el género, la edad, la nacionalidad o la religión no son obstáculos para el liderazgo. Además, un líder siempre tiene un objetivo definido y cuenta con seguidores que comparten ese objetivo, están dispuestos a seguirlo y sienten que reciben un trato BUENO y especial. El líder siempre involucra a los demás y de él se espera: comprensión de lo que sucede + visión de cómo evolucionará la situación + asunción de la responsabilidad de gestionar dicha situación. Asimismo, entendemos que existen una serie de cualidades incompatibles con el liderazgo.
Existen varios estilos («perfiles»): adaptativo, distribuido, de servicio, emocional. Si lo desean, más adelante profundizaremos en ello. Pero ahora les hablaré sobre mi proyecto y el modelo de liderazgo de Metalloinvest. En nuestro caso, se trata de un liderazgo distribuido en estado puro. En otras palabras, un liderazgo compartido; el Liderazgo como parte del equipo y no como una persona individual.
Nuestra empresa está implementando un sistema de gestión de riesgos en tres grandes plantas y en obras de construcción como contratista general. Las unidades son grandes y están alejadas entre sí, con cerca de 20,000 trabajadores de producción en el proyecto. Esto condiciona el modelo de liderazgo: en cada unidad hay un gerente de proyecto y un entrenador sénior, con un equipo total de algo menos de 50 personas.
Específicamente:
¿Qué principios he adoptado yo personalmente?
Además, cuando alguien del equipo recibe un ascenso (incluso fuera del proyecto), nos reunimos todos en un ambiente relajado, comentamos por qué lo recibió y repasamos la «guía» de desarrollo para los demás. Es una excelente práctica de motivación y crecimiento.
Continuará en el próximo artículo.