¿Qué queda en nuestra memoria tras finalizar un gran proyecto?
¿De qué solemos estar orgullosos?
¿Qué nos gusta contar a los demás?
¿Qué escribimos en nuestros currículums?
¿Sobre los proyectos complejos realizados?
¿Sobre sus resultados?
¿Sobre nuestro crecimiento profesional?
Por supuesto, todo esto es importante. Sin embargo, el principal resultado de nuestro trabajo reside en algo completamente distinto. Son las personas que nos rodean.
Nuestra eficacia y nuestro liderazgo no consisten en el control de los procesos de trabajo y la disciplina. Se trata de otra tarea más importante: la creación de un equipo donde cada integrante sienta apoyo, motivación para seguir adelante y seguridad.
Nuestro liderazgo y nuestro resultado son las personas que trabajan de manera eficiente y regresan a casa sanas y salvas.